Revista80dias.es
Portada » Consejos » Cómo emigrar, vivir y trabajar en Austria

Cómo emigrar, vivir y trabajar en Austria

Página con consejos de primera mano para saber cómo emigrar a Austria, cómo vivir en Austria y cómo trabajar en Austria.

Vista desde la catedral de San Esteban en Viena
Vista desde la catedral de San Esteban en Viena

VIENA (AUSTRIA).- Emigrar a Austria puede ser una decisión difícil, pero a veces no queda más remedio que buscarse una mejor vida en otro país diferente al nuestro. O quizá queremos vivir en Austria para enriquecer nuestras experiencias vitales. Independientemente de nuestro motivo, hemos creado una guía de primera mano para conocer todos los secretos que nos permitirán emigrar y trabajar en Austria.

Algunos detalles antes de emigrar a Austria

Austria es un país en el corazón de Europa, pequeño y tradicional, con una población aproximada de 8,8 millones de habitantes repartidos en 9 estados. Viena es el más pequeño de estos estados.

¿Qué sabemos de Austria? Capital Viena, el vals, el arte, el chocolate, el café, la ópera, Sissi, el concierto de año nuevo y Mozart. Pero nada más lejos de la realidad. Si decides emigrar a Austria te darás cuenta en poco tiempo de que estos clichés poco o nada tienen que ver con una sociedad exageradamente tradicional que huye hacia adelante y se expresa a través del arte más surrealista y moderno en busca de un cosmopolitismo que en realidad hace muchos años que tiene superado. Muchas cosas te sorprenderán cuando decidas instalarte en Austria.

Lo primero que llama la atención es el clima. Frío, bastante frío en invierno, pero el verdadero frío es puntual, sólo un puñado de días de nieve y hielo, no todo el tiempo; mientras que en verano el calor es intenso y es fácil ponerse moreno en pocas horas (aunque la radiación solar es menor que en España). La moralidad y las buenas costumbres son la norma, lo que no quiere decir que todo el mundo la cumpla, ni mucho menos. Y hay gente muy, muy maleducada. No obstante, no es la nota general. Los austriacos son amigables y se acercan a ti con facilidad, pero el paso siguiente, la amistad, es algo que puede tardar años es fraguarse. Los austriacos son muy fríos y no es fácil que confíen en ti. Ahora bien, una vez que lo hacen es para siempre.

Cómo emigrar a Austria

En Austria se habla un dialecto del alemán. Y dentro del país existen dialectos muy diferentes en cada uno de sus estados. Conocerlos es requisito indispensable para poder obtener un trabajo en Austria y, en su caso, un permiso de residencia.

Si eres miembro de la Unión Europea (UE), no necesitas ningún visado ni permiso de trabajo para Austria, son suficientes el pasaporte o el carné de identidad. Si no eres miembro UE, necesitarás un visado de turista o Schengen para empezar en el país y después el permiso de residencia, así como un permiso de trabajo para extranjeros, que es independiente del permiso anterior y sin el cual no se puede trabajar. Éste último debe ser solicitado por el empresario y obtenido antes de la llegada del trabajador al país. Esto último es muy, muy importante.

Como miembro de la UE no hace falta permiso de trabajo en Austria, pero sí hay que darse de alta en el consejo municipal o en la jefatura de registro, lo que cuesta 50 euros. Además hay que aportar una confirmación de ingresos suficientes, es decir, que nos permitan vivir en Austria sin necesidad de pedir ninguna ayuda, y el alta en un seguro médico privado, si puede ser. Porque la tarjeta de la Seguridad Social española no sirve para nada. Te atienden como último caso, en las emergencias. Una segunda consulta para dar el alta requiere de un depósito de 150 euros, del que si procede se te devuelve una parte. Así que es importante contar con un seguro privado.

Para todos estos trámites, los papeles que necesitas tener a mano son: el pasaporte o el carné de identidad, la partida de nacimiento, el permiso de conducir (si se tiene), la hoja del padrón del domicilio en Austria (para lo que se necesita la firma del casero, si el piso es alquilado o los papeles que demuestren que la vivienda es tuya en propiedad), el certificado de matrimonio (si se tiene) y del nacimiento de los hijos (si se tienen hijos), así como el libro de familia e incluso hay que censar a los animales (previo pago de un impuesto anual por sus derechos), los documentos de la solicitud de empleo (carta de solicitud, currículum, certificado de alemán e inglés y foto). También es conveniente llevar todos nuestros títulos académicos, porque nos inscribirán con el consabido título con el que se dirigirán a nosotros y eso, en Austria, es muy, muy importante y puede abrirnos muchas puertas. Cuantos más títulos mejor o el propio contrato de trabajo.

Además, por la calle hay que llevar siempre encima el carné de identidad o el pasaporte, la tarjeta del seguro sanitario y, si vamos en coche, el carné y todos los papeles del coche. Una vez llegados a Austria tenemos 3 días para indicar la dirección de nuestro domicilio en la oficina del censo del ayuntamiento en el consejo municipal. Esa es la hoja que tiene que firmar el casero para dar su consentimiento.

Los gastos de una vivienda en Austria

Los pisos para vivir en Austria son relativamente baratos. Pero hay que tener en cuenta varias cosas:

  • Los gastos están desglosados del total del precio de alquiler, así que al principal hay que sumarle agua, luz y gas, gastos de comunidad e impuestos, lo que suele subir bastante.
  • El precio del alquiler de un piso es mensual, a lo que hay que sumar la provisión, que es la comisión del “Markler” (el agente inmobiliario, si es que lo buscáis a través de una inmobiliaria. Los hay de particular a particular, pero la dificultad crece exponencialmente y la calidad del inmueble suele estar muy por debajo del cero), la Kaution (la fianza) y, en ocasiones, si está amueblado, te pedirán también un Ablöse que suele ser algo parecido a la venta temporal de los muebles y el derecho a usarlos. Siempre es carísimo y hay que saber que es algo ilegal, muy ilegal, pero en muchos sitios lo piden. Después, cuando te vas, puedes a tu vez intentar vender los muebles a los siguientes inquilinos… el Ablöse puede también referirse al derecho a usa la cocina, ya que muchos pisos se alquilan sin cocina y te la tienes que poner tú mismo, también puede ser porque los antiguos inquilinos cambiasen el suelo del inmueble, un baño o cualquier otra cosa y quieren recuperar al importe.
  • Los pisos en Austria son viejos y muchas veces, en la remodelación, no contaban con espacio suficiente para el baño, para lo que se incorpora una especie de ducha que ponen en la propia cocina y lo consideran suficiente. Además muchos pisos sólo tienen calefacción en una habitación, el resto se calienta con una estufa eléctrica o algo parecido (cuidado porque esto sube mucho la cuenta de la luz y no es muy útil cuando fuera hace -20ºC) y, por último, cuando hablan de pisos con una habitación, se refiere a un salón en el que también hay que dormir; una sola habitación para todo. Cuando en las ofertas dicen dos habitaciones, se refieren realmente a una habitación y un salón. Su concepto de vida dentro de un piso es muy precario. Y los pisos baratos se corresponden con este concepto: si uno quiere una vivienda normal, hay que irse a las afueras y el precio se incrementa considerablemente. Al parecer los alquileres son más baratos en el este del país.
  • Se puede buscar a través de internet, donde hay cientos de pisos, incluso algunos de alquiler particular, es decir, sin agencia (y por tanto sin comisión). Y aquí aparecen cientos de pisos maravillosos, preciosos, céntricos y súper baratos. Los hay de dos tipos: los que están subvencionados por parte del Estado y para los que hay que tener un certificado de “pocos ingresos” con una antigüedad concreta (cada uno pide una diferente), cosa impensable para un extranjero; y los que definitivamente son timos. Alguien te contesta al anuncio y te ofrece todas las facilidades del mundo, pero no puede enseñarte el piso, pero te promete que te mandará la llave por correo cuando le firmes los papeles y le mandes un dinero por algún método de envío de dinero, nunca por banco. Si te proponen esto, no te molestes en contestar. Es un timo y en algunas páginas de búsqueda te advierten de ello.
  • Por último, una vez que hemos visto el piso, y nunca antes, firmamos contratos y pagamos. Hay que tener en cuenta que un piso que cueste, por ejemplo, 700 euros al mes, te costará de entrada 1.400 euros para el agente inmobiliario (o más) y entre 2.100 euros y 4.200 euros en concepto de fianza, que se te devolverá si todo está correcto al finalizar el contrato. Es decir, el primer mes te cuesta alrededor de 4.500 euros para un piso de 700 euros. Y es importante contar con ello.

El dinero en Austria

En Austria se suele descontar una media del 30% del sueldo en concepto de impuestos (ojo, esto es una aproximación, que varía en función de las circustancias de cada uno) y dependiendo del trabajo pagan un día u otro. Cada uno cuando le da la gana.

Según las ciudades, los precios pueden varias. Las propinas no están sujetas a impuestos y rondan el 10%, no son obligatorias, pero hay que dejarlas. (Ejemplo de precios en Viena).

El transporte en Austria es caro, si se compra por trayecto ( unos 2 euros un trayecto que incluye todos los transportes que necesites usar a lo largo de unas dos horas y media), pero si lo compras en abonos es bastante barato y funciona bien, es muy regular.

Ir a la compra es otro mundo. Hay que fijarse muy bien en los precios por dos razones. La primera es que las ofertas suelen ser un fraude, o bien el precio es superior al del producto en condiciones normales o bien el producto viene en menor cantidad. Pero lo verdaderamente importante es que los precios unas veces son por kilo, otras por 100 gramos (el caso de la carne o el pescado), otras por determinada cantidad de gramos… y otras por pieza. Hay que estar atentos. La compra no es nada barata. Lo mismo que el tema ropa y calzado. Los precios son una absoluta locura, así que si se va, hay que ir absolutamente aprovisionado de lo necesario.

Otra cosa muy importante es que, para prácticamente todo, hace falta una cuenta bancaria y tarjetas.

La Embajada Española en Austria

La Embajada española en Austria es un mero trámite. Ayuda cero. En todos los ámbitos. Pero siempre que uno hace una pregunta le contestan que debe inscribirse en un censo, para el que son necesarios entre 2 y 3 kilos de papeles y cuya finalidad no queda clara más allá de un puro tema de control y pago de impuestos. Según ellos, hay que inscribirse a los tres días de llegar al país y es algo obligatorio (sin lo cual uno puede vivir perfectamente). De manera que resolver dudas, no resuelven ninguna, pero deben tener un mail tipo de respuesta para insistir en este trámite. Tampoco ofrecen ninguna ayuda: ni laboral, ni de salud, ni de emergencia ni nada en absoluto. Es decir, acudir a la embajada española en Austria sólo sirve para que te fiche y tengas que pagar más impuestos y nada más.

Aún así, si quieres acudir, la embajada de España en Austria se encuentra en Viena y estos son sus datos de contacto: Argentinierstrasse 34, email: [email protected], teléfono: + 43 (0) 1 505 57 88.

Las ciudades de Austria

En general, Viena, como capital, es la ciudad más abierta y multicultural. La oferta de trabajo es mayor y la relación de los precios con respecto a la calidad de las cosas es buena. La gente está más acostumbrada a los extranjeros y es posible desenvolverse en inglés.

Linz es una ciudad profundamente industrial, donde hay una gran oferta de puestos de trabajo, pero también es la más cerrada y austera de las ciudades austríacas.

Salzburgo es la más cara, pero sin duda la más elegante y bonita.

Graz es una ciudad fundamentalmente universitaria donde la vida es más barata, con un ambiente muy juvenil.

Innsbruck, por su parte, es más rural y, al ser pequeña, los precios (fuera del circuito turístico) son más asequibles y el ambiente es relajado y relajante.

El resto de ciudades son menos conocidas y la oferta de trabajo es menor. Hay que tener en cuenta que cuanto más nos alejamos de la capital y de las grandes ciudades en general es más difícil entendernos en inglés y, según el estado, incluso en alemán, porque como hemos dicho, cada uno habla un dialecto diferente, a cada cual más complicado.

En conclusión, si tienes en mente emigrar a Austria, lo mejor es que tengas un buen nivel de alemán y al menos un título universitario o de grado superior. Que pongas todos tus papeles en orden antes de salir de casa, porque te los pedirán, incluidos los títulos de estudios y todas las cartas de recomendación que puedas conseguir. Que eches un vistazo a los trabajos e incluso que te inscribas en alguna página de búsqueda de empleo antes de hacer la mudanza y, sobre todo, que tengas un lugar pata vivir y ahorros para pasar los primeros 6 meses. De otra manera, Austria no es una buena opción para ti.

Más en Consejos
Vídeos que no debes perderte
Déjanos tu opinión
Más contenidos
Encuentra tu hotel
Booking.com