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Qué ver en Salamanca en dos días

Vista de Salamanca desde la Catedral | Foto: David Fernández

Los principales lugares de interés de Salamanca se pueden conocer en dos días, en una visita apresurada, pero suficiente. La ciudad universitaria ofrece muchas cosas que hacer y lugares curiosos donde comer.

Salamanca es una de las ciudades más visitadas de España por su atractiva historia y por la arquitectura civil y religiosa que todavía conserva su centro histórico. Además, su relativa cercanía a Madrid (unos 200 kilómetros) la convierten en destino ideal para una escapada.

La Catedral nueva y vieja de Salamanca

El misterio de las catedrales fue uno de los libros más vendidos a finales del siglo XIX. En el mismo se revelaban algunos de los secretos, a través de la simbología, de los gigantes góticos que comenzaron a inundar Europa desde el siglo XIII. La altura (=fe) es uno de estos secretos que hoy se puede experimentar en la Catedral de Salamanca. Desde sus torreones y terrazas se puede tener una visión casi completa de la ciudad, nacida casi al amparo de su Universidad y de la sapiencia, que maestro tras maestro, se dictaba en sus frías e incómodas aulas.

Porque la catedral, la denominada “vieja”, es decir, la románica, se puede considerar el inicio de todo. En su claustro se dieron las primeras clases de la naciente Universidad, la más antigua de España en contar con este título que entregaba el Papa de Roma. En esta “vieja” se conserva la capilla de grados o de Santa Bárbara, el lugar al que acudían los estudiantes la noche anterior a la defensa de su tesis para meditar y pedir al obispo Lucero que les alumbrase en el duro trámite del día siguiente. Porque un suspenso en la obtención del grado era un sambenito con el que debía cargar el estudiante de forma pública.

Vista de las catedrales de Salamanca | Foto: Salamanca Turismo

Vista de las catedrales de Salamanca | Foto: Salamanca Turismo

Sin embargo, uno de los rincones más admirables de esta catedral románica es su retablo con 53 pinturas, pintadas la mayoría de ellas por el artista Daniel (Dello) Deli. Como si de un mosaico se tratase, este gigantesco comic relata diferentes pasajes del Nuevo Testamento. Era la forma de explicar al pueblo del siglo XV, analfabeto e iletrado, las vicisitudes de Jesús a lo largo de su vida. Hoy queda como un testimonio del arte de ese siglo.

Pegada, literalmente, a la vieja catedral se alza la nueva. Se trata de una construcción del siglo XVI, una de las últimas de estilo gótico que se hacen en España y se terminó en el siglo XVIII, tras casi 200 años de construcciones. Nace para dotar de un nuevo centro religioso a Salamanca, que había crecido en población. La principal curiosidad son las figuras talladas en su portalón de entrada, entre las que destacan ángeles y demonios, pero también un astronauta o un toro.

Precio: 4,75 euros / 4 euros (grupos de más de 20 personas, jubilados y estudiantes). Desempleados, 1,50 euros. Niños de 7 a 16 años, 3 euros. Familia Numerosa, adultos 4 euros, y niños, 1,50 euros. Entrada gratuita: martes de 10:00 a 12:00 horas. También para naturales de Salamanca y residentes en Salamanca y discapacitados.

La Universidad de Salamanca

Desde lo alto de la catedral charra se puede ver el patio de las Escuelas Mayores, destino de los estudiantes de la Universidad una vez que se abandonó el claustro catedralicio. Este edificio del centro educativo es famoso por su fachada, donde se encuentra el relieve tallado con la rana encima de la calavera. “Por San Luis, Salamanca a putas” era el dicho cuando se acercaba esta festividad. Y es que la afluencia de jóvenes en la ciudad hizo que aquí se estableciese una colonia de prostitutas para apaciguar las pasiones más humanas. Por eso, las autoridades eclesiásticas, que es igual que decir las académicas en estos siglos, mandaron tallar en piedra la alegoría de la rana en el cráneo liso de la muerte. Si pecas, ya sabes cuál será tu destino.

Portada de la Universidad de Salamanca | Foto: Salamanca Turismo

Portada de la Universidad de Salamanca | Foto: Salamanca Turismo

No es el único punto de las Escuelas Mayores con un discurso moralista. En la parte derecha del claustro principal se encuentra la escalera del conocimiento, tallada en el siglo XVI como recordatorio a todos los que por allí pasaban de que el hombre debía dominar sus más bajas pasiones para alcanzar el conocimiento pleno y la sabiduría. La escalera finaliza en el pasillo que conduce hasta la Biblioteca, la depositaria de esta sabiduría en forma de libros que fue acumulando hasta convertirse en la tercera más importante de España. Además de los incunables guardados en sus estantes dispone de una de las tres ediciones del Libro del Buen Amor, del Arcipestre de Hita.

Precio: 10 euros / 5 euros para jubilados, estudiantes y grupos superiores a 20 personas. El ticket dará acceso a al Edificio de Escuelas Mayores más el Colegio Arzobispo Fonseca y a la Exposición VIII Centenario. Entrada gratuita para menores de 12 años y estudiantes de la Universidad.

 


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  • Precio medio y muy buena calidad: lo puedes encontrar en el Hotel San Polo, un tres estrellas en el centro de Salamanca.
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Plaza Mayor de Salamanca

Es hora de salir de “picos pardos”, otra expresión nacida en la madre Salamanca y que hace referencia al color de las enaguas de las prostitutas, que servía para diferenciarlas de las mujeres de mejor familia, con sus ropas íntimas blancas. Es el momento de dejarse deslumbrar por la piedra de Villamayor, el “oro viejo” sobre el que se sustentan los siglos que sostienen en pie Salamanca. Gris en el momento de su excavación, la piedra de la localidad de Villamayor deja al aire su oro tras el proceso de oxidación al que le somete la lluvia y el viento. La ciudad amarilla de Salamanca.

Aunque el casco antiguo de la ciudad está lleno de esta piedra amarilla, lo cierto es que la Plaza Mayor, construida en el siglo XVIII, es el ejemplo perfecto y más paradigmático. Es el lugar de encuentro en Salamanca y se trata de una típica plaza castellana, pero con un estilo barroco muy pintón gracias al color amarillo de su piedra. Esta plaza consta de 88 arcos y numerosos medallones labrados con las efigies de los principales reyes españoles. Como en muchas otras plazas de España, la de Salamanca se usaba para la celebración de actividades religiosas o civiles, también corridas de toros y ajusticiamientos de condenados a muerte.

Plaza Mayor de Salamanca | Foto: Salamanca Turismo

Plaza Mayor de Salamanca | Foto: Salamanca Turismo

Y usando este nombre de Oroviejo, caminando por las calles salmantinas, nos encontramos el gastrobar homónimo que ha puesto en marcha Héctor Carabias. Se trata de un local moderno, pero que conserva en su gastronomía los mejores productos que da la tierra charra. Al pasar por Oroviejo es indispensable pedir una delicia muy especial: el tuétano de hueso de vaca. No os dejará indiferentes.

Museo Casa Lis

Enfrente del río Tormes, que baña la ciudad por uno de sus costados, se halla uno de los edificios más singulares de Salamanca: el Museo Art Nouveau y Art Decó Casa Lis. Es un palacete que se construyó por Miguel de Lis, un industrial de curtidos, a principios del siglo XX. El arquitecto que diseñó el palacete fue Joaquín de Vargas y Aguirre, que consiguió levantar un edificio de arquitectura industrial, pero destinado a un uso residencial. Uno de los aspectos más impresionantes es su fachada sur, la que da al río, y que es un ejemplo de modernismo que pone una nota de color entre el amarillo de Villamayor que puebla Salamanca.

Museo Casa Lis en Salamanca | Foto: Salamanca Turismo

Museo Casa Lis en Salamanca | Foto: Salamanca Turismo

Dentro de Casa Lis se ha levantado un museo con los fondos donados por Manuel Ramos Andrade, un coleccionista y anticuario. El uso como museo ha servido para dar vida a la casa, ya que, tras varias vicisitudes, casi cayó en ruina durante la década de 1980. El Ayuntamiento de Salamanca la expropió y salvó de un final seguro, dándole un nuevo uso.

Precio: 4 euros / 2 euros para jubilados, estudiantes y grupos de más de 10 personas. Entrada gratuita los jueves de 11:00 a 14:00 horas.

Convento de San Esteban

Es el otro edificio capital de Salamanca. La mayor parte del Convento de San Esteban fue fundado en el siglo XVI por el cardenal Fernando Álvarez de Toledo, hijo del segundo duque de Alba. Sin embargo, antes de esa fecha ya existía un edificio conventual, en el que se alojó Cristóbal Colón cuando acudió a Salamanca a parlamentar con los Reyes Católicos. Por sus claustros y celdas también pasó Santa Teresa de Jesús, en sus peregrinares desde Ávila para inaugurar los conventos carmelitas que dispuso por la geografía española.

Pero el convento es famoso porque fue hogar de Francisco de Vitoria entre el siglo XV y XVI. Vitoria fue profesor de Derecho en la Universidad de Salamanca y uno de los más encendidos defensores de los derechos de los pobladores americanos. Tras el descubrimiento de América, castellanos y europeos intentaron someter a los indígenas americanos. Vitoria se constituyó en uno de los precursores de los primigenios derechos humanos y del derecho internacional, creando escuela en Salamanca.

Portada de acceso a San Esteban de Salamanca | Foto: Salamanca Turismo

Portada de acceso a San Esteban de Salamanca | Foto: Salamanca Turismo

Al pasar por San Esteban no hay que dejar de ver el retablo de su iglesia, de estilo churrigueresco y muy barroco, ni la imponente portada, labrada toda ella en piedra. Tampoco hay que olvidar la tumba de Francisco de Vitoria y el claustro del convento.

Precio: 3 euros/ 2 euros para grupos de más de 20 personas, estudiantes y jubilados. Niños hasta 10 años, entrada gratuita.

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