Nada nuevo bajo el sol del turismo español. Ãlvaro Nadal, el nuevo ministro de EnergÃa, Turismo y Agenda Digital de España, ha comparecido en el Congreso de los Diputados y el Senado para mantener un discurso continuista y triunfalista con respecto a su antecesor en el cargo, José Manuel Soria. “Superaremos por primera vez en nuestra historia y ampliamente los 70 millones de turistas en nuestro paÃsâ€, ha señalado Nadal. Ni rastro en su discurso del turismo rural, del turismo en el interior de España o del turismo urbano. äreas que podrÃan servir para cambiar el modelo turÃstico español.
En su comparecencia ante ambas cámaras, Nadal se ha centrado en realizar un análisis de las fortalezas y debilidades del sector turÃstico español. El ministro ha llamado la atención sobre la necesidad de articular una polÃtica que concite los intereses de todas las administraciones (estatal, autonómica y local) e integre a las empresas. Un mantra mil veces oÃdo y repetido por cada responsable de este departamento ministerial.
La economÃa colaborativa (un término mal usado), cuestión que preocupa en el sector hotelero, el más potente de todo el turismo, y que está reconfigurando cómo se venden los viajes y cómo se distribuyen los turistas en las ciudades, ha ocupado menos de un párrafo al final de la intervención de Ãlvaro Nadal. Y ello a pesar de que la Unión Europea se ha mostrado a favor de este tipo de economÃa, la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia también la ve con buenos ojos y los tribunales están fallando a su favor debido al limbo jurÃdico en el que se desenvuelve. El ministro ha dejado entrever que es necesaria una regulación para estos negocios, como Airbnb o Uber, sobre todo desde el punto de vista fiscal.
La única novedad que ha enunciado el responsable es el término “segmento cosmopolita†para referirse al turista extranjero de mayor poder adquisitivo y que busca un producto diferente al sol y playa. El ministro ha puesto como ejemplo al mercado chino, del que ha asegurado que en 2016 han llegado medio millón de visitantes, un incremento del 70%. Y, usando más tópicos del tÃpico discurso polÃtico turÃstico, el ministro ha manifestado la idea de atraer a visitantes de paÃses emergentes, pero no ha concretado cuál será la estrategia para no depender tanto del turista británico (23,7% de todos los visitantes), con el Brexit a la vista, y del alemán (15%). Por mencionar, también ha señalado al turista senior, pero sin concretar cuál será el plan para captarlo.
Trabajo de baja calidad
Nadal también ha sacado pecho por los más de dos millones de empleos que generan las actividades turÃsticas, aunque al ser preguntado por la precariedad de este empleo, el ministro ha tirado balones fuera. Ãlvaro Nadal ha descrito las actuaciones de la Dirección General de la Inspección de Trabajo y la Seguridad Social, que ha incrementado las inspecciones en turismo, lo que ha provocado que “casi 4.000 trabajadores hayan visto transformados sus contratos temporales en indefinidosâ€. Sobre las camareras de piso (las denominadas “kellysâ€), que han protestado en los últimos meses por sus salarios cada vez más bajos, una lÃnea para referirse a que en este sector se han realizado más inspecciones de trabajo.
Sin embargo, Nadal no ha dicho cómo es posible que con 70 millones de turistas, unas empresas turÃsticas con beneficios crecientes y unas perspectivas económicas al alza, el empleo en el turismo sea de tan baja calidad y poca cualificación, ni que hará su departamento para solucionarlo. Para eso, según Nadal, ya está Fátima Báñez, ministra de Empleo y Seguridad Social.
Destinos maduros
Otro punto que puede macar las inversiones de su ministerio es la renovación de los destinos maduros: ciudades turÃsticas que nacieron en la década de 1960 y 1970 y cuyas infraestructuras se han quedado anticuadas. Nadal ha hablado de “reinvención y regeneración†de estos destinos implicando al sector privado, fundamentalmente a los hoteleros. También con inversiones que cualifiquen tecnológicamente estos destinos, haciendo uso del big data y mejorando la oferta turÃstica a través de Internet.
Es probable que se habiliten nuevas lÃneas de créditos y préstamos blandos para reformar hoteles y zonas turÃsticas. Sin duda, la recualificación de destinos da resultado, ahà está el ejemplo de Palma de Mallorca comandado por Meliá Hoteles, que ha conseguido elevar la categorÃa de su oferta de sol y playa y atraer a un turista con mayor gasto. Pero esta polÃtica no deja de significar la redirección de mayores recursos financieros al segmento de sol y playa. Acciones que chirrÃan con la idea de elevar la calidad de la oferta turÃstica española. Toca esperar a que se presenten los presupuestos para 2017 (los del año 2016 están prorrogados), cuando las intenciones chocarán con la realidad.

