MADRID.- El turismo ha tenido un espacio en el discurso inaugural del Debate sobre el estado de la Nación, a cargo del presidente del Gobierno José Luis RodrÃguez Zapatero, y que se desarrolla en el Congreso de los Diputados. El presidente se ha referido brevemente al sector en el inicio de su alocución, situándolo como causa que «contribuirá a que en 2011 se alcancen las previsiones de crecimiento» de la economÃa en general. Zapatero ha asegurado que España recibirá este año 55 millones de turistas.
El presidente del Gobierno ha reconocido que en esta buena marcha influyen «factores coyunturales», pero ha querido dejar claro que la reactivación del turismo también es consecuencia de la «apuesta estratégica del Gobierno por la promoción y por la renovación de las infraestructuras turÃsticas en los momentos más duros de la crisis».
Hasta aquà ha llegado el protagonismo del turismo en el discurso del presidente, a pesar de que el sector es uno de los pocos que ha creado empleo en los primeros cuatro meses del año. Hasta 10.000 personas han encontrado trabajo en el turismo, según los datos facilitados por Exceltur, la asociación que aglutina a las empresas turÃsticas más representativas. Asimismo, desde la patronal estiman que el PIB del sector turÃstico crecerá por encima del 2% en 2011, si no se produce ningún bache reseñable (como erupciones volcánicas o cancelaciones masivas de vuelos).
Pacto de Estado
Aunque desde el sector se han valorado siempre positivamente iniciativas como la del Plan Renove, dirigida fundamentalmente a los hoteles, los empresarios turÃsticos son unánimes al reclamar un pacto de Estado a los grupos polÃticos para llevar al turismo a una posición prioritaria en el crecimiento económico de España. José Luis Zoreda, vicepresidente ejecutivo de Exceltur, ha manifestado en múltiples ocasiones que el turismo puede ser, si no la solución definitiva, si uno de los principales pilares en lo que debe apoyarse España para salir de la crisis.
Las principales preocupaciones de los responsables empresariales se concretan en una reconversión de la oferta turÃstica española, sobre todo la de costa, en la que también invertirÃa el sector privado; una legislación más uniforme y no tan repartida (cada comunidad autónoma tiene competencias sobre el turismo); y unas condiciones laborales que permitan rebajar los costes asociados a la contratación y el despido.
Aunque Zapatero no lo ha dicho claramente, ha esbozado los principales problemas de la recuperación española: la falta de una demanda interna fuerte y la escasez de crédito. Si el turismo está funcionando bien es porque los turistas extranjeros han decidido venir a España, bien por la atracción que sienten por nuestro paÃs o porque han sido derivado al mismo tras las revueltas en los paÃses del Norte de Ãfrica. Es decir, el turismo vive en estos momentos del visitante internacional, ya que el nacional sigue sin gastar en una tendencia hacia el ahorro ante la posibilidad de quedarse sin empleo. Sin embargo, la demanda nacional supone el 50% de la actividad de nuestro turismo, por lo que la recuperación no será completa hasta que la misma no se reactive.
