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¿Qué pasará con el turismo en Canarias?

La vacunación contra el Covid-19 y un cambio de modelo turístico pueden ser las claves para saber qué pasará con el turismo en Canarias en los próximos meses y años.

¿Qué pasará con el turismo en Canarias?
El Teide, en la isla de Tenerife, visto desde La Gomera | Foto: David Fernández

El archipiélago de las Islas Canarias recibió 3,79 millones de turistas extranjeros en 2020, un 71,2% menos que en el año anterior, según el Instituto Nacional de Estadística. Es decir, una de las comunidades autónomas españolas que más dependen del turismo ha perdido 7 de cada 10 visitantes. Tras estos datos se hallan los efectos del coronavirus SARS-Cov-2 y la enfermedad Covid-19 que provoca. ¿Qué pasará con el turismo en Canarias en los próximos meses y años?

Con estos datos, los tres puntos débiles de Canarias se hacen más profundos y ponen a la economía de las islas en una situación comprometida. La primera debilidad es su conexión con la Península y con el resto de Europa. Antes de la irrupción del coronavirus, los vuelos a Canarias desde las principales ciudades españolas eran habituales y lo mismo sucedía con diversas capitales europeas, sobre todo británicas y alemanas. Al imponerse las restricciones de movilidad en Europa, estas conexiones aéreas desaparecieron. Aunque los vuelos con la Península se mantienen, pues el Gobierno español habilita todos los años ayudas económicas a las aerolíneas para garantizar las conexiones, también se han reducido.

La segunda debilidad de Canarias es su alta dependencia del turismo para hacer funcionar la economía. En 2018, el PIB canario (la riqueza que genera su actividad económica) dependía en un 35% del turismo, según el portal Statista. Para hacerse una idea de la desproporción, en España el turismo aporta el 12% al PIB nacional, casi tres veces menos. Así que más de un tercio de la actividad económica en estas islas atlánticas está supeditada a que viajeros de toda Europa las visiten y realicen allí su gasto. Y esto lleva a otra cuestión: los negocios que dependen del turismo no son sólo hoteles y aerolíneas, también restaurantes, tiendas de recuerdos, empresas de alquiler de coches, empresas de limpieza para aeropuertos y hoteles, inmobiliarias, gestorías y un largo etcétera. Además, 4 de cada 10 empleos en Canarias están relacionados con el turismo. Cuando los viajeros escasean, todas esas empresas y trabajadores lo pasan muy mal.

El tercer problema para Canarias es la poca diversidad de sus turistas extranjeros. En 2020, el 34,8% de los viajeros que llegaron a Canarias fueron británicos y el 24,5%, alemanes. Esto quiere decir que casi 6 de cada 10 turistas proceden sólo de dos mercados. Y si alguno de estos dos países emisores falla, el turismo de Canarias se ve impactado negativamente. Es lo que ha pasado con el Reino Unido, donde se han decretado confinamientos y se han restringido los viajes al exterior.

Qué pasará con el turismo en Canarias

En 2020, cuando se inició la crisis del coronavirus y el mundo estaba desprevenido se aprendió a gestionar los movimientos de turistas sobre la marcha. En España se decretó un confinamiento total desde marzo hasta mediados de junio y se cancelaron prácticamente todas las llegadas de vuelos internacionales. Cuando el confinamiento acabó, las empresas turísticas hicieron todo lo posible para aprovechar la temporada de verano. Este escenario se puede volver a repetir en 2021.

En el caso de Canarias, una de las temporadas más importantes es la de invierno, en la que los turistas europeos aterrizan en el archipiélago para disfrutar de su buen tiempo y playas. Tras la experiencia del verano de 2020, el Gobierno canario y el sector turístico pusieron en marcha la idea de los corredores turísticos. Se trataba de una especie de puentes aéreos que conectaban las islas con los principales mercados de turistas: Reino Unido y Alemania. Sin embargo, el confinamiento decretado en Reino Unido a raíz del incremento de contagios a finales de 2020 y del surgimiento de una cepa del coronavirus más infecciosa dio al traste con esta iniciativa. En diciembre de 2020, sólo 207.000 turistas llegaron a Canarias, un 82,8% menos que en el mismo mes de 2019. Con Alemania sucedió lo mismo, la expansión del virus en Europa con el invierno hizo que el país desaconsejase los viajes o endureciese las pruebas que debían realizarse los nacionales que regresasen del extranjero.

Para responder a que pasará con el turismo en Canarias hay que tener en cuenta estas experiencias y el proceso de vacunación contra el Covid-19 que ya está en marcha. Por un lado, la mayoría de los estados europeos continúan con restricciones a los viajes, entre ellos los dos principales mercados que mandan turistas a Canarias, el Reino Unido y Alemania. Es muy probable, por como avanza el año, que esta situación se mantenga hasta la primavera o el verano, por lo que la primera parte de 2021 puede ser igual de difícil para el turismo de Canarias que en el mismo periodo de 2020. Una oportunidad se puede presentar si el gobierno británico de Boris Johnson es capaz de inmunizar a la mayor parte de su población en los próximos meses. De ser así, el Gobierno español y el canario pueden plantear un acuerdo con Reino Unido como el firmado entre Grecia e Israel, que permitirá a los ciudadanos israelíes vacunados viajar a Grecia sin restricciones. También cabe la posibilidad de que la Comisión Europea apruebe un pasaporte sanitario que se expida a los europeos vacunados y les permita viajar con libertad. Es un debate que está sobre la mesa, que el sector turístico defiende con vehemencia y países como España apoyan, pero que también tiene detractores por las desigualdades que puede provocar.

A la vez, el Gobierno canario debe vacunar a la mayor parte de su población hasta el verano para enviar el mensaje de que es un destino seguro donde no se producirán contagios. Canarias se encuentra con la ventaja de ser un archipiélago en el Océano Atlántico, lo que facilita su aislamiento y que el efecto de la vacunación sea más evidente. Blas Trujillo, consejero de Sanidad de Canarias, ha presentado un plan para inmunizar al 70% de los canarios mayores de 16 años antes de verano. Para ello, más de 2.000 enfermeras vacunarán de lunes a domingo, en turnos de 12 horas o de 24 horas en algunos centros de salud. Para llevar adelante este plan, el Gobierno canario ha estimado que necesita 2,7 millones de dosis de la vacuna contra el Covid-19. Conseguir este objetivo de inmunización lanzaría un mensaje poderoso en la Unión Europea y daría seguridad para reiniciar las visitas de turistas. Con todo, los científicos no están seguros de que la vacuna evite contagios, pues una persona vacunada puede estar infectada, aunque no tenga síntomas ni complicaciones, y transmitir el virus a otra persona no vacunada. Sobre este particular se siguen realizando estudios.

Por ello, el turismo de Canarias dependerá de que la inoculación de la vacuna se extienda por Europa y de garantizar un nivel de inmunidad en las islas que permita reabrir el tráfico aéreo con Reino Unido y Alemania para atraer las visitas. Y esto no sólo afecta a Canarias, sino que es un condicionante para entender qué pasará con el turismo en España.

Qué hacer con el turismo en Canarias hasta la reapertura

La caída turística en las Islas Canarias era inevitable por su dependencia de los vuelos para conectarse con cualquier lugar del mundo. Los confinamientos obligatorios hicieron imposible que los turistas llegasen a Canarias o a cualquier otro destino mundial. Y es que la Organización Mundial del Turismo ha indicado que en 2020 se perdieron 1.000 millones de viajes en todo el mundo.

Sin embargo, los momentos de parón también sirven para reflexionar. Hace unos meses, Matías González, profesor de Economía Aplicada en la Universidad de Las Palmas de Gran Canaria e investigador del Instituto de Turismo y Desarrollo Sostenible, explicaba en el podcast Turismo de Primera que Canarias debía aprovechar este momento para mejorar la sostenibilidad del destino.

El auge del turismo en Canarias desde hace más de 30 años ha provocado una urbanización casi descontrolada de las islas en detrimento de su medio ambiente. González, uno de los investigadores del proyecto Soclimpact financiado por la Unión Europea, sostiene que las islas se enfrentan de manera inexorable a los efectos del cambio climático. Por un lado, la desaparición de sus playas dentro de 80 años y, por otro, la nula capacidad de los basureros de las islas para seguir asumiendo la basura que generan los residentes y los visitantes. Por eso, este momento de pocos viajeros debería llevar a los gobernantes canarios a pensar cómo Canarias puede ser un destino más sostenible con menos turistas.

Otras voces del sector turístico abogan por aprovechar la pandemia para repensar los productos que ofrecen los destinos con el objetivo de diversificar sus mercados de visitantes y elevar el gasto medio. Canarias es sol y playa, pero también puede vender su cultura, su gastronomía y la variopinta naturaleza de algunas de sus islas.

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