Resumen del Desastre de Annual en su centenario

En julio se cumplen cien años del Desastre de Annual (1921) y resumimos qué pasó, cuáles fueron las causas y sus consecuencias.
Resumen del Desastre de Annual en su centenario

El Desastre de Annual fue una de las peores derrotas que sufrió el Ejército español en las diversas campañas que desarrolló en el protectorado del Sultanato de Marruecos, en el norte de África. Con este nombre se conoce la retirada de la guarnición española de Annual el día 22 de julio de 1921, bajo la dirección del general Silvestre y ante una fuerte presión del enemigo rifeño, comandado por Abd-El Krim.

En el ámbito militar, el Desastre de Annual (o Batalla de Annual) también se conoce como el derrumbamiento de la Comandancia Militar de Melilla, que es el puesto de mando del que dependían las operaciones militares de la zona oriental del frente español. Esta derrota provocó el colapso de la estructura de mando (Silvestre desapareció en la evacuación de Annual) y la caída de la moral del Ejército español en esta zona de operaciones.

Las principales consecuencias del Desastre de Annual fueron varias. Desde el punto de vista político, el gobierno de Manuel Allendesalazar y Muñoz de Salazar dimitió en agosto de 1921 y le sustituyó Antonio Maura. Desde la perspectiva militar, el nuevo gobierno eliminó trabas burocráticas para la operativa del Ejército y triplicó el presupuesto de campaña para el Ejército de África, dotándolo con nuevo armamento. Por su lado, desde el punto de vista social, las consecuencias fueron una desmoralización de la ciudadanía ante la guerra africana, que se extendía desde 1907 y que había tenido otros momentos críticos, como la matanza del Barranco del Lobo (1909). Pero también la inflamación del espíritu nacional y un alistamiento masivo de muchos jóvenes para combatir en África. El ejército africano se nutría con soldados procedentes de pueblos y ciudades españolas, generalmente personas humildes que pasaban tres años de servicio militar y se enfrentaban a situaciones de combate en Marruecos inimaginables, con una falta absoluta de medios militares y de pertrechos. Fotos de la época muestran que los soldados, en determinadas campañas, no contaban con botas militares y debían usar chanclas y alpargatas, por ejemplo.

Resumen del Desastre de Annual: antecedentes

España tenía presencia militar en el norte de Marruecos desde 1907, aunque ya contaba previamente con diversas plazas tomadas en siglos anteriores, fundamentalmente Ceuta, Melilla y diversos peñones. La riqueza de materias primas minerales del norte de Marruecos era el principal atractivo de esta región para España, lo que le permitía vender una parte de ellas como exportaciones (a principios de siglo XX, España seguía siendo un país con una economía fundamentada en el campo). En el año 1921, el alto comisario del protectorado de Marruecos, el general Berenguer, fijó una serie de objetivos militares. Por un lado, extender el control militar español en la zona occidental y oriental de Melilla, además de controlar la costa de Gomara. De esta manera, se garantizaría la conexión de la costa con el interior y se cortaría el contrabando de armas que se producía en la zona.

En frente tenían a Abd-El Krim, su padre y su hermano, que comandaban algunas de las cabilas rifeñas de la zona. Un detalle curioso es que Abd-El Krim y su hermano se educaron en España. El Krim llegó a escribir en el periódico El Telegrama del Rif, donde defendió el papel de España en Marruecos para sacar a la región del atraso histórico que sufría. En 1910 y 1912 pidió la nacionalidad española, aunque no se le concedió. Posteriormente fue encarcelado injustamente por unas manifestaciones realizadas por su padre. En este momento, Abd-El Krim empezó a separarse de los españoles y, cuando fue liberado en 1917, se refugió con su padre y hermano en su pueblo natal, desde donde inició su etapa como cabecilla de las cabilas rebeldes frente a los españoles.

En el año 1921, cuando se produce el Desastre de Annual, España tenía en el norte de Marruecos cerca de 69.000 militares, divididos en las tres comandancias: Ceuta, Larache y Melilla. El problema de esta fuerza militar era su equipamiento, compuesto por malos pertrechos y armas militares anticuadas y desgastadas. Se aprobó un presupuesto para la mejora técnica y de indumentaria, pero la burocracia ralentizó su puesta en marcha. La Comandancia de Melilla estaba dirigida por el general Silvestre. Desde principios de 1921, las escaramuzas en la zona de influencia de esta comandancia habían sido habituales, con bajas españolas y rifeñas.

Para seguir todas las cuestiones militares y repercusiones políticas, hemos usado el libro La guerra de Marruecos, del general Salvador Fontenla Ballesta.

La toma de Annual y despliegue del frente occidental

El 15 de enero 1921, las tropas españolas tomaron la posición de Annual, una de las más occidentales del frente. Annual era (y es) una zona prácticamente desértica y abrupta, con un terreno escarpado y valles alrededor. Sin embargo, la posición era importante, pues se situaba al sur de Sidi Driss y abría el camino hacía Alhucemas. El campamento que se construyó tenía malas condiciones de defensa, se hallaba mal comunicado con la retaguardia, frente a un paso flanqueado por dos colinas que se deberían haber tomado para garantizar la seguridad de la zona. Tras la toma de Annual, el teniente coronel Dávila, jefe de sección de Campaña del Estado Mayor del general Silvestre, mostró su desacuerdo con el mantenimiento de este fuerte, pues consideraba que sería una grave preocupación para el futuro. Dávila esgrimía que se habían sobrepasado los límites territoriales que podían cubrir los soldados disponibles.

En abril, el general Berenguer, alto comisario del Protectorado, visitó la zona de la Comandancia de Melilla y en Alhucemas dijo a los notables que había llegado el momento de que España ocupase la región. Al enterarse de este hecho, las cabilas comandadas por Abd-El Krim se pusieron de acuerdo para oponerse a los planes de expansión del Ejército español.

A partir de junio se produjeron los primeros ataques de las harcas y fueron cayendo las primeras posiciones españolas. Primero cedió la posición de Abarrán, a las pocas horas de que fuese tomada por las tropas españolas. Después, las harcas se dirigieron a Sidi Driss, asediada aunque no conquistada. Ese mismo mes de junio, Berenguer y Silvestre se reunieron a bordo del Príncipe de Asturias para valorar la cambiante situación, pero no se contempló ningún repliegue. Berenguer se comprometió a enviar a Silvestre las tropas que pudiese de las otras zonas de operaciones, pero no a pedir más soldados de la Península para no enfrentarse al Ministro de la Guerra. Silvestre, además de tropas pidió más armamento y decidió ocupar Igueriben, al sur de Annual, pues le permitía proteger el camino de retirada.

El Desastre de Annual

Durante julio, las harcas rifeñas de Abd-El Krim hostigaron de forma continua Igueriben y también aprovecharon para rearmarse y entrenar. A lo largo del mes, diversos convoyes lo tuvieron complicado para proveer de víveres a Igueriben y estos envíos sufrieron numerosas bajas entre los soldados españoles. La artillería española no fue útil en un terreno tan abrupto y que permitía a los atacantes esconderse sin ser alcanzados por los obuses. Los soldados de Annual vieron estas escaramuzas y pequeñas derrotas en directo, por lo que la moral de la tropa fue bajando a medida que pasaba el tiempo. Ante la situación, el general Silvestre decidió tomar el mando directo y acudió a Annual, donde concentró todas sus fuerzas. El 21 de julio, Silvestre autorizó la evacuación de Igueriben.

La misma noche del 21 de julio, Silvestre ordenó la retirada de Annual y envió un telegrama a Berenguer en el que le señaló la decisión que había tomado. Así se inició el Desastre de Annual. El general Fontenla, autor del libro que seguimos, explica que las tropas presentes en Annual eran de unos 5.000 efectivos frente a un máximo de 3.000 combatientes rifeños. Además, llegaban refuerzos desde la Península. Por eso, el autor entiende que Silvestre no valoró bien la situación, sobre estimó el poder de las harcas y se obnubiló con la retirada. Los hechos mostraron después que Silvestre organizó mal la retirada, improvisándola y realizándola de día, a la vista de las harcas de Abd-El Krim.

Así, el día 22 de julio se inició la retirada de Annual bajo un fuerte acoso del enemigo rifeño, que provocó numerosas bajas entre los soldados españoles. El cadáver de Silvestre nunca fue hallado. Los aviones de reconocimiento y bombardeo españoles, que diariamente realizaban batidas por la zona y podrían haber ayudado en la retirada, no salieron ese día. Los despojos de las tropas de Annual fueron pasando por Dar Drim, Batel y Monte Arruit. En todas estas poblaciones fueron diezmados. Y en Monte Arruit se produjo una verdadera matanza, pues las harcas habían llegado antes y desde los tejados de las pocas casas de la población fueron batiendo a los soldados que intentaban entrar en el fuerte del pueblo. En los días posteriores fueron cayendo el resto de enclaves de la comandancia de Melilla: Sidi Driss, Afrau, Zeluán, Nador y Monte Arruit.

Aunque ha sido muy discutido, Fontenla Novoa considera que la propia ciudad de Melilla no llegó a estar en peligro de caer tras el derrumbamiento de todos los puestos avanzados de su territorio. Aunque la ciudad fue hostigada por los rifeños durante semanas, incluso con alguna pieza de artillería capturada a los españoles, la acumulación de tropas en la ciudad y la aviación protegieron Melilla. En efecto, cuando se produce la desbandada de los principales puestos españoles, el general Berenguer, alto comisario para el Protectorado, ya estaba acumulando tropas militares en la ciudad de Melilla, tanto de otras zonas de operaciones como las que venían de la Península. En las semanas siguientes, Berenguer inició la reconquista del territorio perdido.

Causas del Desastre de Annual

El general Fontenla Novoa, cuyo libro sobre la guerra de Marruecos estamos siguiendo, considera que las principales causas del desastre de Annual fueron los impedimentos políticos, económicos y burocráticos para preparar y pertrechar adecuadamente al Ejército en Marruecos.

Otro elemento importante fueron las dificultades en el envío y despliegue de recursos y medios a los puestos más adelantados de la zona de operaciones de Melilla.

Por último, el poder de Abd-El Krim ascendió entre las cabilas de la zona en los años y meses previos. Ello le permitió unificarlas en la lucha contra el Ejército español, acabando con la fragmentación previa y componiendo una especie de ejército del Rif para enfrentarse a los españoles.

Consecuencias del Desastre de Annual

El Desastre de Annual provocó la dimisión del Gobierno de Manuel Allendesalazar y Muñoz de Salazar en agosto de 1921, casi un mes después de la derrota. En su lugar, ocupó la presidencia del Consejo de Ministros Antonio Maura. El general Berenguer, al enterarse de la dimisión del Gobierno, también presentó su renuncia. Pero Maura lo renovó en el cargo y aprobó su plan para reconquistar el territorio perdido, cosa que se alcanzó en pocas semanas. En 1924 se celebró un Consejo de Guerra que juzgó las responsabilidades militares. El general Berenguer fue declarado culpable por las omisiones en el cumplimiento de su deber. Fue amnistiado, junto con otros militares en agosto de 1924, lo que provocó un escándalo en la opinión pública.

En general, el nuevo Gobierno trabajó para que la burocracia no ralentizase la compra de nuevos materiales y pertrechos para el Ejército. Además, habilitó varios créditos extraordinarios para comprar nuevos aviones y transformar un barco de la Armada. También se triplicó el presupuesto para el Ejército que operaba en el norte de Marruecos.

Desde el punto de vista de la ciudadanía, tras la derrota de Annual, la moral de los españoles fue muy golpeada. Sin embargo, el patriotismo de los ciudadanos se incrementó, se produjeron aportaciones dinerarias para el Ejército y también aumentó el alistamiento. De hecho, se llamó a filas a todos los jóvenes en edad de poder integrarse a las operaciones militares.

Por su parte, el Gobierno recibió elevadas críticas por la actuación del Ejército en Marruecos y por la muerte de jóvenes españoles. A medida que se conocieron los fallos, las críticas aumentaron.

1 comentario
  1. De forma reiterada en distintas publicaciones se insiste en que Abdelkrim el Jattabi recibió educación en España. Solo si consideramos su estancia en Melilla. Abdelkrim jamas estudió o se formo en España. No cruzo nunca a la peninsula ibérica ni estudió en ninguna de sus universidades o colegios. Su hermano si cursó estudios superiiores de ingenieria en Madrid, que no culminó, pues fue reclamado por su familia a Axdir para la lucha contra España. Sean rigurosos por favor.

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