Revista80dias.es
Portada » R80D explica » ¿Qué fue la desamortización de Mendizábal?

¿Qué fue la desamortización de Mendizábal?

Las consecuencias de la desamortización de Mendizábal fueron la privatización de la propiedad de la tierra y la generación de riqueza para el Estado, la burguesía y la nobleza.

¿Qué fue la desamortización de Mendizábal?

La desamortización de Mendizábal fue un proceso gubernamental de comercialización de tierras y bienes propiedad de la Iglesia católica y que se produjo a finales del primer tercio del siglo XIX en España, concretamente desde 1836. Esta operación de expropiación recibe el nombre del ministro de Hacienda Juan Álvarez de Mendizábal (1790-1853), quien la propulsó.

Durante la primera guerra carlista, que enfrentó a los partidarios de la reina Isabel II (y de la regente María Cristina) con los defensores de Carlos María Isidro como aspirante al trono español, Mendizábal debía encontrar recursos financieros para hacer frente a los gastos de la contienda. El ministro decide aplicar y desarrollar un plan que había sido diseñado con anterioridad por el conde de Toreno: expropiar y vender los bienes eclesiásticos, tanto de órdenes regulares como seculares. Para llevarlo a cabo, tras la expropiación de las tierras eclesiásticas (denominadas “manos muertas”, por su improductividad), se subastaron de forma pública. Estas tierras habían llegado a la Iglesia a través de donaciones, herencias y abintestatos, es decir, sucesiones de personas muertas sin herederos. La desamortización es uno de los exponentes más claros de la doctrina liberal, pues supuso traspasar la propiedad de la tierra de la Iglesia a los inversores privados para generar actividad económica.

Aunque el objetivo principal de la desamortización de Mendizábal fue conseguir dinero para sufragar los costes de la guerra civil, el ministro de Hacienda también aprovechó para alcanzar otras finalidades. Vendiendo las tierras y bienes de la Iglesia también se podrían realizar inversiones en el campo que la institución religiosa no podía o no quería realizar, como explican Fernando García de Cortázar y José Manuel González Vesga en su Breve historia de España. Además, con la desamortización se consiguió privatizar la tierra, es decir, que la propiedad de los terrenos estuviese en manos privadas. Los grandes beneficiados fueron la burguesía y la nobleza.

La desamortización se produjo a través de una división de las fincas más grandes con la intención de proporcionar el mayor número de tierras. En total, se pusieron a la venta 2 millones de lotes y se permitió pagar la compra de los terrenos a plazos o bien con papel de deuda pública. Esta última opción era beneficiosa para el Estado: si el comprador de los bienes tenía deuda emitida por España, con la condonación de esa deuda podía adquirir las tierras. Así el país se garantizaba una disminución de sus débitos y mejoraba sus cuentas financieras. Las oligarquías del siglo XIX español se caracterizaron por hacer uso de triquiñuelas para evitar pérdidas de poder, así que en muchos casos, con la complicidad de las comisiones municipales que se encargaban del reparto de tierras, los grandes compradores consiguieron agrupar pequeños lotes para componer de nuevo las grandes fincas que se habían parcelado.

La desamortización de Mendizábal fue un relativo éxito, aunque no se aceleró hasta 1839 y tuvo su máximo auge en el periodo 1842-1844, cuando el general Espartero puso en marcha su propia desamortización. A lo largo del siglo XIX se produjeron diversas desamortizaciones, que proporcionaron elevados ingresos para el Estado.

Vídeos que no debes perderte
Déjanos tu opinión
Más contenidos
Encuentra tu hotel
Booking.com