Revista80dias.es
Portada » Actualidad » Destinos » Casa Batlló: Gaudí restaurado

Casa Batlló: Gaudí restaurado

La Casa Batlló, uno de los edificios de Gaudí más visitados de Barcelona, encara el verano con un aspecto renovado.

Vista de la Casa Batlló junto con Casa Amatller | Foto: Casa Batlló
Vista de la Casa Batlló junto con Casa Amatller | Foto: Casa Batlló

La Casa Balló es una institución en Barcelona, cuando uno piensa en Modernismo, en Gaudí o simplemente en algo bonito y alegre, le viene a la cabeza este precioso edificio que construyó el genial arquitecto entre 1904 y 1906. Una verdadera obra de arte que ya cumple más de cien años y que, como todas las obras de arte necesita de mimo y de cuidados, no se puede esperar que se mantenga así, por su cuenta, tan bonita como el primer día. Por ese motivo, este año se ha llevado a cabo una restauración como nunca antes se había visto.

La nueva Casa Batlló

En realidad, no es nueva, pero como si lo fuera, recién estrenada y mejorada. Entre enero y mayo de este año se han llevado a cabo una serie de arreglos, mejoras, reconstrucciones y limpieza de su fachada con la intención de dejarla como si, efectivamente, fuese nueva. Y ello hace que la Casa Batlló sea uno de los edificios que ver si visitas Barcelona en tres días.

El proyecto que supuso, sin duda, un gran reto para el escogido equipo de profesionales que lo han ejecutado, ha tenido un resultado inmejorable, lo que puede apreciarse desde el pasado 23 de mayo, cuando tuvo lugar la inauguración oficial y se abrió al público para seguir disfrutando de esta exquisita obra de arte en la profundidad que cada uno quiera, es decir, con un simple vistazo al pasar por la calle o con un estudio profundo, lápiz en mano, visitando el edificio por dentro y por fuera. El resultado es el mismo: una sonrisa de alegría y satisfacción.

Detalle de la fachada de la Casa Batlló | Foto: Casa Batlló
Detalle de la fachada de la Casa Batlló | Foto: Casa Batlló

Pero dejad que os contemos algo más sobre cómo ha sido. Dos años de análisis y planificación, más de 30 personas y 7 gremios diferentes trabajaron al mismo tiempo, codo con codo, para hacer posible que esta restauración fuese un éxito rotundo. Una restauración histórica que le ha devuelto a la Casa Batlló… todo su brillo. Más aún, también se han aplicado ciertas técnicas de protección para alargar su proceso de conservación una vez terminado el trabajo.

Los materiales

La parte más importante de la restauración y limpieza de la fachada, son sin duda los materiales y para empezar, el vidrio es el protagonista puesto que forma parte de todas las piezas con conforman el trencadís del mosaico. Algunas de esas piezas habían desaparecido y han tenido que ser sustituidas. El resto… han sido limpiadas a conciencia. También se han dorado los cantos del vidrio emplomado de la tribuna y se ha recuperado el color original del mortero que une las piezas; y el resultado nos ha dejado una sorpresa, 4 grandes franjas blancas que atraviesan la fachada y que, personalmente, ni sabía que estaban ahí. Ahora, se ven perfectamente.

La cerámica. Una de los mayores retos de esta restauración porque no sólo estaban muy maltratadas por el clima, sino que además su cromatismo es ciertamente particular.

El hierro. Las barandillas de los balcones son de hierro fundido y han recuperado su color original, es decir, los barrotes son dorados y las barandillas blanquecinas, que originalmente habían sido pintadas de albayalde, un pigmento que se usa en pintura artística. Y también se ha protegido todo para que la conservación sea mayor y mejor.

Interior de la Casa Batlló | Foto: Casa Batlló
Interior de la Casa Batlló | Foto: Casa Batlló

La madera. El material predominante en los porticones de las ventanas y donde muchos trozos estaban dañados o rotos, así que han ensamblado madera nueva, con las mismas características que la original para que quede igual, igual. Y cuando digo esto, me refiero a que se ha buscado madera de pino de melis de principios del siglo XX. Todo un lujo conseguirlo. Y gracias a la restauración se han descubierto dos tipos de verde que no se apreciaban prácticamente nada ya y que ahora resaltan las ventanas, balconeras y tribunas.

La piedra. El material protagonista en los pisos inferiores y el que más se había ensuciado como consecuencia de la contaminación, el tráfico y el polvo acumulados durante años. Algunos agujerillos fueron rellenados aquí y allá y se cubrió todo sabiamente con un material hidrófugo, esto quiere decir que a partir de ahora será mucho más fácil limpiar, si no es que lo limpia la lluvia directamente.

Pero la fachada no es lo único que se ha restaurado, ni mucho menos, de hecho, al hacerlo en el interior ocurrió uno de esos pequeños milagros que a veces se presentan y es que por una coincidencia, los restauradores se vieron sorprendidos por lo que vienen llamando “la piel de la casa”. Es decir, descubrieron que bajo la capa que recubría las paredes, estaba el material original, cuyo dibujo resulta encantador. Tras una mimosa recuperación, ahora se pueden ver los dorados y los dibujos de un solo vistazo. ¿Cuánto tiempo llevaría eso escondido ahí abajo?

Gracias a este trabajo podemos disfrutar de la casa casi como la dejó el propio Gaudí cuando terminó de construirla. No es un viaje al pasado, pero es… una oportunidad única que hay que aprovechar. Y si lo haces, no olvides llevar el móvil y pedir al personal que te enseñe cómo puedes “escuchar la fachada”.

Las Noches Mágicas

Como decíamos, este año visitar la Casa Batlló, por muchas veces que lo hayáis hecho, es como hacerlo por primera vez, porque está todo a estrenar y muchas sorpresas nos aguardan. Y más aún, si lo hacemos durante el día, lo ideal será poder hacerlo después otra vez durante la noche, porque este año vuelven las maravillosas Noches mágicas. Lo que poco a poco a convertido en una institución veraniega. No hay barcelonés ni turista que se precie, que no lo haya visitado ya, así que reservad cuanto antes, porque las entradas están volando.

Os explicaremos cómo funciona. La cita es a las 20:00h. Allí te entregan una “Smart guide” es decir, una especie de teléfono que te permite, no sólo atender a la visita y aprender un sinfín de datos nuevos e interesantes que, seguramente no conocías, sino que se trata de un dispositivo de realidad aumentada, para que la experiencia sea más interactiva y mucho más divertida. Una hora después, más o menos, te diriges a la azotea y allí… a disfrutar de un concierto en vivo y al aire libre, sobre los tejados de la ciudad, con unas vistas espectaculares en un lugar único. Pop, rock, jazz, blues, flamenco… es cuestión de elegir, aunque no será fácil decidirse.

Planta noble de la Casa Batlló | Foto: Casa Batlló
Planta noble de la Casa Batlló | Foto: Casa Batlló

Para más diversión, se pueden hacer fotos todo el tiempo y compartirlas con los amigos en tiempo real en las redes sociales porque la casa ofrece wifi gratuito a los visitantes. Y como colofón, la entrada incluye dos copas para disfrutar en esa magnífica terraza y sumergirse aun más profundamente en el mundo de Gaudí.

Esta idea se recoge, por noveno año consecutivo, como uno de los planes nocturnos favoritos en la ciudad condal. La programación musical es inmensa y variada. Qué puede haber mejor para rematar una visita por el edificio modernista, recién restaurado, que un poquito de música en lo alto, para aplacar ese calor estival y refrescarse con un par de copitas a la luz de la luna y si es en buena compañía aun mejor. ¿Se puede pedir más?

El Modernismo en Bacerlona

La ciudad condal debe gran parte de su fama y belleza a este particular movimiento artístico. El Modernismo ha marcado su carácter y la dejado un rastro de obras de arte a su paso, convirtiéndola en un referente a nivel mundial.

El movimiento surgió a finales del siglo XIX y “arrasó” Europa, recibiendo un nombre diferente en cada ciudad. Pero, al fin y al cabo, modernismo es modernismo. Nació como una corriente libertadora que pretendía separarse de las viejas y encorsetadas normas academicistas tanto como de las nuevas corrientes rupturistas, como el realismo y el impresionismo. El Modernismo se centraba en la belleza natural y nada más. Sin normas ni compromisos. Libertad y naturaleza.

Se manifestó en las artes y en el pensamiento, pero donde encontró un verdadero hogar en el que desarrollarse y crecer, fue en la arquitectura. ¡Y cómo! Supuso una explosión de color, de exuberancia decorativa, las curvas mandan y todas las artes se ponen al servicio de una sola: la arquitectura, con el único fin de mejorarla y embellecerla. Uno de los mejores ejemplos, es precisamente la Casa Batlló, cuya fachada fue toda una explosión de creatividad y cuyos materiales, inspirándose en la naturaleza, nos relatan una de las leyendas más conocidas de la cultura catalana: la leyenda de San Jordi.

Barcelona, como muchas otras ciudades, cuenta con una ruta modernista, deliciosa. Cuyo icono podría decirse que es la rosa de Barcelona, una flor que además se puede encontrar en diferentes baldosines en las calles que conforman el eje principal de esa ruta, lo que permite saber si uno va por buen camino, para disfrutar mejor, por ejemplo, de los 9 edificios Patrimonio Mundial, de los que nada menos que 7 son de Gaudí. Y esto sólo para abrir boca, porque la ruta cuenta con muchísimos otros edificios, especialmente a lo largo y ancho del Paseo de Gracia. Uno puede darse un aperitivo o hacer una visita en profundidad con el Modernismo como principal objetivo. Cualquier excusa es buena. Porque siempre será una buena idea.

Más en Actualidad
Vídeos que no debes perderte
Déjanos tu opinión
Más contenidos
Encuentra tu hotel
Booking.com