Revista80dias.es
Portada » R80D explica » ¿Quién construyó el laberinto de Creta?

¿Quién construyó el laberinto de Creta?

Explicación sobre quién construyó el laberinto de Creta, donde se encerraba al Minotauro.

Templo de Knossos
Templo de Knossos en la Isla de Creta | Foto: ONT Grecia

El laberinto de Creta fue construido por Dédalo para encerrar en él al Minotauro, el monstruo que nació de la unión entre el toro blanco y Pasifae, mujer de Minos, rey de Creta. Las últimas investigaciones arqueológicas sitúan el laberinto de Creta en el palacio de Cnossos.

Pero, remontémonos al inicio de esta historia para comprender por qué surge el laberinto de Creta y cuál es su significado.

Para conocer esta y otras leyendas de la mitología antigua, te recomendamos la lectura de Breviario de mitología clásica, de Michael Köhlmeier. En esta obra encontrarás una explicación actual de la mitología griega de forma sencilla y amena.

¿Quién fue Minos?

El dios Zeus se convirtió en toro blanco y cameló a la bella e ingenua Europa para que se enamorase de él. A través del mar, Zeus llevó a Europa a la isla de Creta. Allí el dios se convirtió en águila y le hizo el amor a Europa (otras versiones dicen que la violó). De esta unión nacieron tres hijos, dos de ellos son relevantes para nuestra historia sobre el laberinto de Creta: Minos y Radamanto.

Los dos hermanos no se llevaban bien y cuando llegaron a la adolescencia, Minos, que era más fuerte, expulsó a Radamanto de Creta y se convirtió en rey de la isla. Para que Minos ejerciese su monarquía, Zeus le regaló las leyes con las que debía regir su reino.

Poseidón y el toro blanco

Poseidón era hermano de Zeus y tenían sus trifulcas en el Olimpo. Cuando vio el poder que adquiría Minos, el hijo de su hermano, pensó que aquello no podía seguir así. Creta era una isla y él era el dios de los mares, así que caía dentro de su área de influencia. Zeus, que conocía el humor de su hermano le recomendó a Minos que rezase de vez en cuando a Poseidón para aplacarle.

Mientras tanto, Minos se había casado con Pasifae, hija del dios Helios. Pasifae dio a Minos cuatro hijos, entre ellos a Fedra y Ariadna. La primera se casó con Teseo, pero acabaría suicidándose. Así que, Ariadna contrajo matrimonio con Teseo. Poseidón veía todo esto desde el Olimpo y, aburrido, exigió a Minos un sacrificio, como los que hacía a Zeus. Poseidón quería que Minos sacrificase un toro blanco, idéntico al que se había convertido Zeus para conquistar a Europa.

Minos no sabía dónde encontrar un ejemplar de ese tipo (los toros no abundarían en la isla), por lo que Poseidón tuvo que ayudarle, creando un toro blanco con la espuma del mar. Como era un animal precioso, Minos decidió que no lo sacrificaría y en su lugar mató un toro viejo. Total, Poseidón no se daría cuenta del cambio. Pero el dios del mar se percató del engaño y castigó a Minos.

El castigo de Poseidón

Poseidón decidió que usaría a Pasifae para castigar a Minos. De esta manera, el dios hizo que la mujer del rey de Creta se enamorase del toro blanco y que sintiese atracción sexual por el animal. Pero es muy difícil que un toro monte a una mujer, así que Pasifae pidió a Dédalo, el genial inventor, que le ayudase.

Dédalo ideó una vaca de madera hueca por dentro. En ella se introdujo Pasifae y así fue como el toro blanco copuló con la mujer de Minos. De esta unión nació el Minotauro, un crío con cabeza de toro. Era feo, peligroso y, sobre todo, era un recordatorio de la cópula animal de Pasifae.

El Minotauro en el laberinto de Creta

Aquí se inicia la leyenda del Minotauro, que se convirtió en un problema en Creta. Y es que el monstruo mataba a los habitantes de la isla para comérselos, pues le gustaba la carne humana. Ante esta tesitura, Minos preguntó a Dédalo si conocía alguna solución. Y el inventor le propuso construir una cárcel en forma de laberinto, en cuyo centro encerró al Minotauro.

Pero al Minotauro había que alimentarle y la única forma era proporcionarle seres humanos. Por ello, Minos inició una serie de guerras para conseguir prisioneros que lanzar al monstruo. Así llegó a Atenas, donde se encontró con la oposición de Teseo (recordemos, su yerno), quien acabaría matando al Minotauro. Pero esa es otra historia.

Vídeos que no debes perderte
Déjanos tu opinión
Más contenidos
Encuentra tu hotel
Booking.com