Cama de hotel con ordeandor | Foto: Pixabay

Trivago, ante la venta online de noches de hotel

Trivago no consigue salir de pérdidas y registra una caída superior al 10% en sus ingresos de 2018. ¿Es el fin de los metabuscadores, que ceden ante las grandes agencias de viajes on line?
Trivago, ante la venta online de noches de hotel | Foto: Pixabay

No corren buenos tiempos para Trivago, el buscador y comparador de hoteles que nació en Alemania en 2006 y después compró la multinacional Expedia en 2013. Los ingresos de la empresa han descendido un 11,7% en el año 2018, hasta los 914,82 millones de euros. Así, en el último año, la compañía ha dejado de ingresar 120,6 millones de euros. Trivago explica esta pérdida de ingresos por un descenso en el nivel de tráfico redirigido, menores niveles de comercialización y un cambio dólar-euro poco favorable.

Trivago lista casi 2 millones de hoteles y obtiene la mayor parte de sus ingresos cobrando por cada clic que redirige a la web del hotel que aparece en Trivago. Este importe se cobra al hotel y no al cliente que pincha en el enlace. Para conseguir que los usuarios entren en la web de Trivago, la empresa tiene que comprar publicidad en los principales buscadores de Internet (Google, Bing, etcétera). De esta manera, Trivago consigue que el usuario pinche en el anuncio en los buscadores, penetre en su web y de ahí redirigirle al portal del hotel que le interesa.

Una de las explicaciones que da Trivago a los menores ingresos es que este tráfico procedente de buscadores ha disminuido. La competencia entre los metabuscadores de servicios turísticos en Internet es mayor, lo que provoca dos consecuencias. La primera es que más jugadores compiten por las mismas palabras claves en los buscadores, por lo que la oferta se diversifica y el usuario tiene más webs donde comparar precios de hoteles. La segunda es que a mayor número de competidores, más elevado es el precio de las palabras claves que se contratan para aparecer en la publicidad de los buscadores como Google. Y esto último eleva los costes para conseguir usuarios que entren en la web de Trivago (más de 804 millones gastados el año pasado en esta misión).

Por si este panorama tan competitivo no fuera suficiente, Google lleva unos años introduciéndose en el negocio de la comparación de hoteles con su servicio Google Hotels y Hotels Ads, la plataforma publicitaria para alojamientos. La empresa californiana parte con una ventaja frente a competidores como Trivago: es propietaria del buscador y además es el punto de entrada de todos los usuarios, que no son redirigidos a una segunda web, como puede ser Trivago o sus competidores. Y el escenario se cierra con los propios hoteles, que están dedicando más esfuerzos a conseguir reservas de habitaciones a través de sus propias webs para no depender de intermediarios (como Trivago) y no compartir sus ingresos.

Trivago usa un indicador para medir la rentabilidad de cada enlace referido en su web: el denominado RPQR o ingreso por enlace cualificado. Este indicador mide la calidad del tráfico que redirigen a las webs de los hoteles que aparecen en Trivago y cómo monetizan este tráfico que derivan a estos hoteles. Los datos de la compañía indican que en el continente americano este indicador ha descendido un 10% y en el resto del mundo lo ha hecho un 3%. Por su lado, en Europa el RPQR ha crecido un 7% con respecto al año pasado. De media, Trivago ingresa 1,35 euros por cada click que redirige a las webs de hoteles que se encuentran en su listado, un 4% menos que hace un año.

Estos datos, en uno de los mayores portales de comparación de hoteles, indican que el negocio de metabuscadores puede estar perdiendo atractivo para los usuarios, sobre todo tras la entrada de Google en este segmento y el ímpetu de muchas cadenas hoteleras por vender directamente desde sus webs. Además, el modelo de negocio de Trivago se pone en cuestión porque la empresa no es capaz de salir de pérdidas, que ascendieron a 20,81 millones el pasado año, un 66,7% más que en el ejercicio anterior. A diferencia de otras empresas del mercado, que cobran una comisión por cada reserva hotelera, Trivago sólo cobra por clic.

Frente a Trivago se encuentran negocios como Booking (de la multinacional Priceline, competidora de Expedia), que funcionan como agencias de viajes online, pero que también permiten comparar hoteles al estilo de Trivago. Booking, a diferencia de Trivago, cobra una comisión por cada reserva de hotel hecha en su web, lo que le proporciona mayores ingresos y márgenes.

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