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Cómo comportarse correctamente en la India

La India cuenta con una cultura diferente a la occidental, no saber cómo saludar o llamar la atención de una persona pueden ser faltas de respeto imperdonables.

Jamia Masjid en India | Foto: Faheem Qadri

Jamia Masjid en India | Foto: Faheem Qadri

MADRID.- Siempre decimos que a la hora de viajar hay que estar bien preparado y comentan que para viajar a la India hay que estar mucho más que preparado para afrontar el cambio tan radical que se presentará antes nuestros ojos. Por eso hemos hecho una selección de las situaciones más comunes que se pueden encontrar para tomar buena nota de cómo comportarse en cada ocasión, siendo correctos y a la vez disfrutando al máximo de la experiencia.

Para empezar, decir que la sociedad india en general no ve con buenos ojos las manifestaciones de cariño en público. Ni besos, ni abrazos. Tanto que no es recomendable dirigirse a una mujer que esté sola en un lugar público, muchísimo menos darle la mano o tocarla. La mayoría de los indios profesan la región hindú y son contrarios al contacto físico, sólo los más occidentalizados se animan a darte la mano, así que lo mejor es no hacer nada y esperar a ver qué hacen ellos. Sobre todo cuanto menor sea la población en la que estemos.

Por otra parte, los indios musulmanes, tampoco tienen contacto en público con hombres o mujeres. Es más, si una mujer occidental toca a un hombre, éste debe lavarse bien antes de rezar para eliminar su rastro completamente. De modo que lo mejor es limitarse a no hacer nada, ni siquiera ofrecer la mano en señal de saludo. Por el contrario si son ellos quienes ofrecen la mano hay que aceptar siempre para no ofenderlos. Lo Sikhs y los cristianos son menos rigurosos, pero seguramente por tradición y costumbre, tampoco suelen tocar a otras personas en casi ningún caso.

El saludo más extendido en La India es el “namasté”. Palmas de las manos juntas a la altura del esternón, como si estuviéramos rezando. Se suben hasta la barbilla y después se hace una pequeña inclinación del cuerpo hacia adelante, desde la cintura. Y todo ello mientras decimos esa palabra “namasté”. Ante la duda, es mucho mejor hacer esto que dar la mano. Las diferencias en el trato también afectan a la distancia “de comodidad” que manejamos las personas. En La India esto suele variar en función de la etnia de la que se trate, por ejemplo, los hindúes se encuentran cómodos entre los 60 y los 90 cm de distancia, mientras que los occidentales estamos cómodos a unos 50 cm.

A la hora de llamar a alguien, la costumbre es hacerlo con la palma de la mano y acompañándolo del movimiento de todos los dedos y no de uno sólo. Esto es una grave falta de educación porque implica una cierta connotación sexual. Tampoco es educado adoptar la posición de “jarras” con los brazos arqueados sobre las caderas. Para los indios eso representa una posición agresiva y les denota mucha desconfianza.

Si tenemos la oportunidad de dormir en una casa, es normal que nos asignen una persona que estará a cargo de nosotros. Así pues hay que enterarse muy discretamente de cuánto gana esta persona para, al final de nuestra estancia, darle una propina en metálico equivalente al trabajo que ha realizado para nosotros. Darle poco dinero es una ofensa para él y demasiado una ofensa para los anfitriones. Por otra parte, sólo en las mejores casas nos darán una habitación, en la mayoría de las casas lo normal es que nos ofrezcan un lugar en una habitación donde podremos tumbarnos a dormir, por muy extraño que nos pueda parecer.

Además, cuando lleguemos nos agasajarán con un collar o guirnalda que nos pondrán al cuello y que nosotros debemos agradecer y quitarnos inmediatamente como muestra de humildad. Y después, es imprescindible descalzarse. Después hay que lavarse las manos y antes y después de comer, e incluso está bien visto que nos enjuaguemos la boca. A la hora de comer, es preferible hacerlo siempre con la mano derecha, porque la izquierda se considera impura, incluso para pasar un plato. Y tampoco es una buena idea tocar los platos con las manos, sobre todo si son platos comunes o el resto de los comensales no volverán a coger comida de ese plato.

Es muy importante recordar que nunca, nunca debemos dar las gracias por una comida a la que nos han invitado, ya que eso es muy ofensivo. La mejor forma de dar las gracias es corresponder con otra invitación similar. En las fiestas, además, los invitados suelen llegar tarde (excepto si el evento es oficial) e incluso muchas veces no está mal visto presentarse con amigos que no han sido invitados a la fiesta. Igualmente, los indios realizan invitaciones con una ligereza pasmosa, pero no siempre lo hacen en serio, de modo que si recibimos una invitación, antes de querer llevarla a cabo, lo mejor es llamar por teléfono y preguntar para que nos confirmen lo que tenemos que hacer.

Por otra parte, siempre que iniciemos una reunión del tipo que sea, normalmente todo comienza con una invitación a tomar un té. Lo educado es rechazarlo de entrada, pero poco, es decir, ellos insistirán y entonces hay que aceptar. Lo contrario es muy descortés. A los indios les ocurre como a los japoneses, que les resulta desagradable y negativo decir “No” abiertamente, por lo que suelen utilizar frases evasivas y un tanto vagas para indicar que algo no les interesa o que no están dispuestos a hacerlo.

Lo cierto es que en La India, ante la duda, lo mejor es no hacer nada. O como mucho, preguntar.

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