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Ljubljana en 3 días

Panorámica de la ciudad
Fotos: ALBERTO PERAL

Liubliana es la capital de Eslovenia: un lujo para los que quieran hacer turismo relajadamente y disfrutar de unas vacaciones sin privarse de nada. Te proponemos un itinerario de tres días.


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Liubliana, la capital de Eslovenia, es un lujo para los que quieran hacer turismo relajadamente y disfrutar de unas vacaciones, sin privarse de nada, por un precio sin comparación. Un viaje de tres días a Liubliana puede seguir el itinerario que te exponemos a continuación, con su correspondiente mapa que puedes consultar arriba.

Primer día

Empecemos nuestra visita por la plaza del Ayuntamiento. Será nuestro punto de encuentro siempre, ya que está en el centro de la ciudad. Allí, el Ayuntamiento, Rotovž, construido en 1484 y reconstruido en 1718 por Gregor Maček. En su interior, la Fuente de Hércules y Narciso y el auditorio gótico. En la entrada hay un mapa de la ciudad del siglo XVII.

Frente al Ayuntamiento, la Fuente con los 3 ríos de Carniola: Sava, Krka y Ljubljanica. Construida en 1751 por Robba, el escultor más importante de la ciudad en el siglo XVIII.

Subiendo por la calle Ciril-Metodov, llegamos a la Catedral (Stolnica) es la antigua iglesia, que los barberos y pescadores dedicaron a su patrón, San Nicolás. Originalmente fue una iglesia románica, sustituida por éste templo de Andrea Pozzo y decorada por el ilusionista Giulio Quaglio. Comenzó a edificarse en 1701. Hay muchos vestigios de la iglesia primitiva, pero hay que darse un par de vueltas por la catedral para descubrirlos. Una pista: Mirsad Begiê,  esculpió la historia del edificio en una puerta lateral de bronce, no la principal.

Al lado, está el Palacio del obispo (Škofijski dvorec), renacentista, convertido en barroco por sus remodelaciones. Tiene el claustro más hermoso de Ljubljana, en el siglo XVIII fue unido a la catedral por un pasillo, actualmente es la sede de la Metrópoli Católica de Eslovenia. El Palacio del Seminario, detrás de la Catedral, se terminó en 1772, su biblioteca fue la primera pública de la ciudad y conserva valiosos manuscritos y obras impresas. También es conocida por su mobiliario y por los frescos de su bóveda.

La Plaza se conoce como Vodnik. Fue creada tras el terremoto de 1895 y debe su nombre al poeta esloveno Valentin Vodnik. La plaza se extiende hasta los Tres Puentes, un rasgo muy peculiar de la arquitectura de Ljubljana que fue construido a partir de un viejo puente de piedra de 1842 y otros dos puentes laterales que añadió el arquitecto de la ciudad, Plečnik. Los Tres Puentes es la entrada al casco antiguo, que veremos mañana.

Atravesando la plaza del Mercado, está el Puente de los Dragones (Zmajski most). Sustituye al puente de los carniceros, que era de madera. Debe su nombre a cuatro dragones de piedra que parecen custodiar el paso. El Mercado de Plečnik es un edificio monumental con una escalinata que va desde los Tres Puentes hasta el Puente de los Dragones. Y desde la Plaza se puede subir al Castillo (Ljubljanski Grad), sobre una pequeña colina, es el principal punto de interés de la ciudad.  Que nadie se vuelva loco que hay un funicular para subir o un trenecito turístico… no hay que andar si no se quiere. Parece que la primera fortificación data de los celtas y los ilirios, después lo aprovecharon los romanos, adquirió su imagen actual después del terremoto de 1511. Hasta el siglo XVII era el hogar del gobernador provincial, después pasó a ser una cárcel.

Una vez bajamos del Castillo, siguiendo la orilla del río, pero en la dirección contraria que habíamos seguido antes, llegaremos a las tres plazas, La Plaza Municipal, la Plaza Vieja y La Plaza Superior. Entre las tres rodean la falda de la colina sobre la que está el Castillo, casi todas las casas son barrocas, aunque algunas conservan su trazado medieval. Y siguiendo los alrededores del Castillo, junto al río, llegaremos a la Iglesia de Santiago, construida por los jesuitas en 1615, junto a su monasterio, que sería la primera escuela de educación superior de la ciudad.

Aquí terminamos la visita del día. En esta zona se puede comer y cenar a buen precio. Es un barrio tranquilo y muy agradable, pero la marcha, está unas calles más arriba, junto al río.

Segundo día

Volvemos a salir de la Plaza del Ayuntamiento y cruzamos la plaza de la fuente hasta atravesar el río. Llegaremos a la Plaza del Congreso (Kongresni trg) de estilo barroco, fue creada por e Congreso de la Santa Alianza en 1821. El Extremo sur de la plaza está dominado por el edificio de la Universidad de Ljubljana. El edificio mismo fue diseñado como palacio ducal entre 1898 y 1902. Al lado de la Universidad está la Filarmónica Eslovena, que data de 1891 y que fue erigido sobre los cimientos del Teatro Provincial, destruido por un incendio.  Constituye una de las sociedades de música más antiguas del mundo. Junto a la Filarmónica hay una casa Biedermeier, que actualmente es la sede de la editorial más antigua del país, Slovenska Matica. En el Parque Estrella (Zvezda), entre los restos de de los muros de la antigua Emona hay una copia de la estatua dorada del Ciudadano de Emona, que fue encontrada ahí en 1836. Es la que se creía que era la estatua del emperador Constantino.

Cruzando la calle está la Iglesia Ursulina de la Santa Trinidad. Es una de las obras de arte barroco más bellas de la ciudad. No se sabe quién fue su arquitecto y el interior está sin pintar, pero merece la pena visitarla. Frente a la iglesia está la famosa Columna de la Santa Trinidad, hecha de madera en 1693 como agradecimiento por liberar a la ciudad de una plaga. En 1721 fue tallada en piedra y después renovada en dos ocasiones. Pero el original está en el Museo de la Ciudad.

Bajando la calle y siguiendo la que sale a la derecha, Erjavčeva, se llega a la Plaza de la República, donde hay un Monumento a la Resistencia del escultor Drago Tršar. Al norte de la plaza está el Parlamento de la República, con sus monumentales portales. Junto al edificio, en el parque, está el sepulcro de los héroes nacionales. Al otro lado está el Centro Cultural y de Congresos Cankarjev Dom.

Ahora hay que volver a bajar la calle, la Erjavčeva, en ella se encontró el primitivo centro cristiano con baptisterio, pórtico y el palacio del obispo, todos del siglo V a.C. Y seguirla hasta cruzar con la calle Barjanska. Ésta hay que seguirla hasta llegar a las famosas murallas romanas. La Muralla Romana y los monumentos antiguos (Rimsk zid) aunque sólo se conserva la sección suroeste de la muralla de la antigua Emona, se cuenta que la primera piedra, la colocó el propio emperador Augusto, en el año 14 a.C. Muy cerca está el Jardín Jakopič, dentro del que se han conservado los restos arqueológicos de los muros de dos villas romanas, antiguos habitantes de Emona.

En esta zona podemos hacer un alto y buscar un buen lugar para comer. Económico y agradable, lejos del centro de la ciudad.

Después volvemos a subir por la calle anterior y cogemos la primera a la derecha para llegar a la Plaza de la Revolución Francesa. Toda la parte suroeste de la muralla de Ljubljana pertenecía a la Orden Teutónica, que son los Caballeros de la Cruz (Križniki).Todo el complejo, desde la Plaza de la Revolución Francesa, las calles Gosposka, Zoisova y Emonska, se conocen como Križanske. Los caballeros de la Cruz vivieron allí desde principios del siglo XIII. El conjunto monástico actual, fue construido por Plečnik en los años 50 y actualmente sirve como escenario a los festivales de Ljubljana. Justo en el centro hay una columna en memoria a la lírica napoleónica de Plečnik, con la cabeza del emperador en relieve, dentro de la columna están las cenizas de la sepultura de un soldado francés muerto en 1813. Otro elemento destacable de la plaza es el palacio de los Condes de Auersperg, actual sede del Museo Municipal. Calle arriba se encuentra la Academia Eslovena de Arte y Ciencias. Un palacio barroco del siglo XVIII.  En esa misma calle, a la izquierda, está la Biblioteca Nacional y Universitaria. Un edificio de ladrillo rojo, en cuyo interior cuenta con una impresionante escalera de mármol negro.

Por último, siguiendo la calle, en la dirección inversa, hasta llegar al río, donde encontraremos el Puente de los Zapateros (Čevljarski most), al este de la Plaza de Jurčič, que competía con el Ponte Vecchio de Florencia. Aquí terminamos la visita con una cerveza junto al río.

Tercer día

Comenzamos la jornada en el Ayuntamiento y cruzamos los Tres Puentes para llegar a la Plaza de Prešeren.  Debe su nombre al poeta esloveno de referencia en el mundo, France Prešseren, de hecho uno de sus poemas ha llegado a convertirse en el himno nacional. Está dominada por la fachada ornamental de la Iglesia Franciscana, terminada en 1660. Las fachadas de Art Nouveau, “Ura” y “Centromerkur” son también muy representativas de la plaza. Subiendo la calle en dirección oeste, llegaremos al Rascacielos (Nebotičnik), diseñado por Šubic y construido en 1933, representa la primera reacción visible al desarrollo arquitectónico en América. Durante un breve periodo fue el edificio más alto de la Europa Central. Si seguimos a lo largo de la misma calle Cankarjeva, a un lado encontramos  la Galería Nacional y al otro, el Museo de Arte Moderno (Moderna galerija), una mansión situada en el corazón del Parque Tívoli, levantada a principios del siglo XIII por los jesuitas. Fue propiedad del mariscal austríaco, Radetsky, quien le dio su apariencia actual y actualmente da cabida al Centro Internacional de las Artes Gráficas.  Calle Prešernova hacia abajo, en la primera calle hacia la izquierda, el Teatro Nacional de la Ópera y el Ballet, un edificio neo-renacentista construido en 1892; y en la segunda calle a la izquierda también, el Museo Nacional de Eslovenia, que alberga la colección nacional.

En este punto termina la tercera jornada, dejando la tarde libre para las compras, que se pueden empezar a hacer en este mismo barrio.  Pero si alguien prefiere pasar la tarde, en un parque tranquilo, subiendo por la calle Miklošičeva, desde la Iglesia Francisca, llegamos al Parque de  Miklošič, creado en 1902, es la única plaza Art Nouveau de la ciudad y es una zona perfecta para tomar café.

Cómo llegar

En avión. Adria Airways está abriendo nuevos vuelos para facilitar aún más la afluencia de turismo. El principal aeropuerto del país es el Internacional Jožeta Pucnika Liubliana a donde además de los vuelos diarios de compañías regulares, también vuelan dos líneas de bajo coste. En ocasiones puede salir rentable volar a Viena, Venecia o Trieste y continuar en coche desde esta ciudad, pero hay que mirar con atención porque las ofertas que pueden parecer atractivas en un principio, después no lo son y compensa sobradamente pagar el billete hasta Ljubljana y ahorrarse malos tragos. Desde el aeropuerto se puede llegar al centro de la ciudad gracias al servicio diario de autobuses, que conecta ambos puntos varias veces al día.

En coche. Todos los carteles son de fácil comprensión y está muy bien señalizado. Se puede acceder a Eslovenia por autopista desde cualquiera de sus países vecinos sin ningún problema. Lo único que hay que recordar, so pena de grandes multas, es comprar la correspondiente pegatina, conocida como “Viñeta” que hace las veces del pago en el peaje con la comodidad de no tener que parar.  También hay que recordar que es obligatorio circular durante todo el día, con las luces de cruce como mínimo y que las gasolineras se pueden encontrar en las autopistas, cada 30Km. y están abiertas las 24 horas del día.

En tren o en autobús. Ljubljana tiene una estación central para cada medio de transporte y desde allí salen y llegan tanto trenes como autobuses hacia cualquier punto del país y que además conectan la capital eslovena con las capitales y principales ciudades de los países vecinos.

En barco. En Koper también atracan cruceros, pero los únicos pasos fronterizos están en Koper, Piran y en los meses de verano en Izola. De mayo a octubre aterrizan en Eslovenia los hidroalas, desde Venecia, Porec o Rovinj.

Otras excursiones
Por supuesto, cerca de Ljubljana, el lugar por excelencia es Bled, un delicioso pueblecito, completamente verde, rodeado por frondosos bosques de ensueño y en cuyo centro se encuentra un lago natural. Lo más encantador es la isla del centro del lago, con un pequeño santuario incluido. Y a la que sólo se puede llegar en barca de remos. El trayecto es de unos 50Km. por buenas carreteras, así que no se tarda prácticamente nada en llegar. Además, en esta pequeña ciudad, encontraremos uno de los dulces más deliciosos del país: Kremma Rezina.Otra buena excursión y que también está muy cerca (45Km.), es la de las cuevas de Postojna. Se trata de la cueva Cárstica más larga de Eslovenia, tiene 20Km. de galerías, aunque se suelen visitar no más de 5Km. ya que la visita se hace andando y la temperatura es infernalmente gélida. Además es el hábitat de un lagarto abisal, muy curioso, llamado Proteus… la visita es muy divertida y muy original.

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