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Budapest en 3 días

Panorámica de la ciudad de Pest
Fotos: Turismo de Hungría

Pasar 3 días en Budapest nos permitirá conocer una de esas ciudades cosmopolitas y de gran historia. En este reportaje damos consejos sobre qué ver y hacer en la capital de Hungría.

La capital húngara es una de las ciudades más hermosas de toda Europa y en estas líneas hemos confeccionado una guía práctica de Budapest en 3 días. Guarda un cierto aire romántico que encantará a todo el que la visite y el carácter abierto y divertido de sus vecinos, nos dejará llevarnos un maravilloso recuerdo de nuestro viaje. Visitarla con profundidad nos llevaría mucho tiempo, pero cuando la escapada no nos permite más tiempo, 3 días en Budapest es tiempo suficiente para recorrerla de punta a punta y hacernos una idea de lo más interesante.

Primer día en Budapest

Nuestra primera jornada empieza en el Hotel Balneario Gellért. Una construcción modernista que descansa en la cumbre del monte Gellert, fue arrasado durante la II Guerra Mundial y ahora, reconstruido es un lugar ideal para pasar, al menos un día entero, pero de momento es sólo nuestro punto de partida. Desde aquí subimos por un coqueto sendero hasta la Iglesia rupestre, inspirada en el santuario de Lourdes está construida en una cueva sagrada. Sigamos subiendo y disfrutando de los numerosos miradores que hay por el camino hasta la cima del monte donde encontraremos el Monumento a la Liberación de Budapest en 1945 por el ejército ruso. Esta es casi la puerta de la Ciudadela, hay que darse un buen paseo por allí y si es posible y hay tiempo, entrar. No os perdáis los dioramas y reconstrucciones de sus pasadizos y habitaciones.

Después hay que descender el monte hasta la Estatua de San Gellért. Erigida en el lugar donde el obispo fue asesinado en 1046, es el patrón de la ciudad. Su fuente es un manantial de agua natural y se puede ver casi desde toda la ciudad, sobre todo de noche. Dejando los baños a nuestra izquierda… porque Budapest está llena de balnearios, llegaréis al Monumento a la reina de Isabel, sí la popular emperatriz de Austria, fue también reina de Hungría y esta princesa bávara fue mucho más querida, comprendida y apreciada por los húngaros que por los austriacos.

Desde aquí podéis tomar la calle Hegyalja para llegar a Tabán, entre la colina del castillo y el Monte Gellért, es un parque muy agradable, con varios edificios históricos a su alrededor e incluso baños, claro. Vamos a destacar la Iglesia de Tabán, una parroquia neobarroca cupulada muy coqueta, construida donde antes hubo un templo, después un iglesia y después una mezquita. En la siguiente manzana, a la derecha, está la Plaza Miklós Ybl con una estatua del arquitecto que construyó la ópera del Estado, la basílica de San Esteban y reconstruyó el palacio real. Al principio de esa misma calle está la Casa del Ciervo Dorado. Una gracieta para hacerse la foto, era una típica casa del siglo XIX convertida en posada. Actualmente es un restaurante turístico especializado en platos de caza. Repito, turístico y caro, pero si hay hambre…. Si no, bastará con alejarnos un poco, cerca de la estatua de Isabel hay muy buenos sitios para comer.

Castillo de Budapest

Castillo de Budapest

Nuestro periplo de Budapest en 3 días continúa a paso más lento, pero no menos interesante. Nos toca subir algunas escaleras o tomar el funicular para alcanzar el Museo de Historia de Budapest. Un museo que merece la pena visitar con tiempo, pero que en nuestra escapada nos permite disfrutar de la elegancia de su edificio. Más adelante, a su izquierda, se encuentra la Biblioteca Nacional Széchenyi donde se guardan cinco millones de volúmenes entre los que se cuentan todo tipo de joyas de la literatura. Justo enfrente está la Galería Nacional de Hungría que guarda una completa colección de arte húngaro desde la Edad Media hasta hoy. El patio que reúne tan ilustres edificios está además adornado con una preciosa fuente, la Fuente de Matías. El gran rey renacentista que se encuentra con la bella campesina Ilonka.

Siguiendo la misma calle en la que se encuentra la fuente, unos pasos más allá está el Palacio Sándor. Una mansión neoclásica es el hogar del presidente de la república. Por la calle de la izquierda encontraréis enseguida el Teatro del Castillo, sobre los restos medievales de la iglesia de San Juan Evangelista y que después fuera una mezquita fue reconstruida por los monjes carmelitas y actualmente alberga el teatro nacional de danza. Sigamos la calle hasta el final y tomemos la calle dela izquierda, allí está la Plaza del Desfile, donde se celebraban las paradas militares en el siglo XIX, algunas de las mansiones que lo rodean aún conservan restos medievales en sus construcciones. Es muy interesante un tranquilo paseo por esta calle.

Por la calle paralela de la izquierda, está el famoso Laberinto. Es una maraña de pasadizos que en tiempos fueron el laberinto del castillo. Tiene su aquél, pero es caro y lo cierto es que no cumple con las expectativas ni de lejos. Pocos pasos más adelante está el Museo de la Farmacia Águila Dorada, data del siglo XVIII. Es muy interesante, contiene objetos de la farmacopea del Renacentismo y el Barroco y el edificios es una preciosidad. Y poco más adelante, está la Plaza de la Santísima Trinidad. Estamos en el corazón del casco antiguo, presidida por la columna barroca de la Santísima Trinidad en recuerdo de las víctimas de la peste, allí se encuentra el antiguo ayuntamiento, un edificio barroco, con cúpula de cebolla y reloj incluido, por supuesto. Al otro lado está la Casa de los Vinos Húngaros. Allí se encuentran representadas las 22 regiones vinícolas del país y más de 700 vinos diferentes. Además… es posible comprarlos y probarlos.

Bastión de los pescadores

Bastión de los pescadores

Y como plato fuerte, casi al lado está la famosa Iglesia de Matías, en honor al rey Matías Corvino. Posteriormente fue una mezquita, por lo que perdió multitud de sus valiosos detalles originales y su última reconstrucción incorporó detalles barrocos y neogóticos. Pero su apariencia externa bien merece una foto y una visita al interior no nos quitará demasiado tiempo. Justo enfrente está el Bastión de los pescadores, una construcción muy llamativa que os encantará. Es un monumento neorromántico a la cofradía de pescadores. Nunca fue un edificio defensivo ni mucho menos, sólo fue construido sobre la antigua muralla. Es un mirador excepcional sobre el Danubio y sobre la preciosa ciudad de Pest. Este es el lugar perfecto para descansar y tomar algo, si hay suerte, en una terraza.

Por la calle que corre paralela al bastión, está el Hotel Hilton. Un edificio un tanto ecléctico para todos los gustos. Construido con materiales y técnicas modernas sobre los vestigios de un antiguo monasterio y su iglesia. Sigamos andando y llegaremos a la Plaza András Hess. Rodeada también de varios edificios interesantes. Merece la pena pasear tranquilamente por aquí. Sigamos paseando por la calle Mihály Táncsics, aquí se encuentra el Museo de Historia de la Música y los archivos de Béla Bartók y después la antigua Casa de la Moneda y poco después hay restos de una sinagoga. Al final de esa calle está la Plaza de la Puerta de Viena, donde está la puerta por la que se abandonaba la ciudad para ir a la capital austríaca. Edificios barrocos y rococós a sus lados y el Archivo Nacional en un colorido edificio neorromántico.

Terminemos la visita por la Calle del Parlamento, en una de cuyas casas se reunía el parlamento húngaro a finales del siglo XVIII, no perdáis detalle de las mansiones y edificios que hay en esta calle. En la placita siguiente encontrareis la Iglesia de Santa María Magdalena, construida y reconstruida como tantos otros edificios de la zona y enfrente el Museo de Historia dela Guerra, construido en un ala del antiguo palatino, si os atrae el mundo bélico, esto es un paraíso.

Por esta zona además hay algunos locales bastante interesantes para cenar y después, bajando la colina encontraréis la estación de metro Moszkvatér para volver a vuestro hotel sin problema.

Segundo día en Budapest

Nuestra segunda jornada comienza en el metro Kálvin Tér. En esta placita encontraréis el Museo de Artes Aplicadas, una obra de arte en sí mismo, si no tenemos tiempo de entrar, sólo su cúpula ya merece una foto. Unos pasos más allá, por la calle Múseum Körut, están, el Museo Nacional de Hungría y la coqueta Plaza Mihály Pollack, rodeada con tres preciosos palacios de finales del XIX.

Sigamos por la calle Károlyim para alcanzar el Palacio Károlyi, que actualmente acoge el Palacio de la Literatura Húngara. Es bastante bonito pero no es lo más interesante del día, así que seguiremos por la calle Szerb, para ver la Iglesia de la Universidad, un edificio barroco cuyo interior es aun mejor; y la Iglesia Serbia, interesante porque su interior está dispuesto según el rito griego ortodoxo y eso os llamará la atención.

Monumento al milenario

Monumento al milenario

Sigamos por la calle Váci. Una divertida calle peatonal, flanqueada por edificios de los siglos XIX y XX, llena de tiendas y muy turística que os resultará de lo más divertida. En el camino encontraremos los Palacios Klotild, dos flamantes edificios de apartamentos, uno a cada lado del famoso puente de Isabel. Dos palacios gemelos que os parecerán increíbles. Un poco más adelante, otro edificio curioso, el Banco Turco, de estilo modernista, su fachada de cristal y hormigón armado es una preciosidad. A nuestra derecha queda el Barrio Judío de Budapest. Los judíos llegaron a Hungría en el siglo XIII y se asentaron aquí. A finales del XIX se levantaron tres sinagogas y numerosos establecimientos kosher, que se están restaurando para recuperar el ambiente de la antigua judería. A un lado quedan las Oficinas Municipales, la mayor construcción barroca de la ciudad. Os encantarán sus bajorrelieves.

Sigamos a mano derecha hasta la primera calle, que parte desde aquí. En contraesquina está el Gobierno Provincial de Pest, uno de los edificios civiles más bonitos y modernos de la ciudad. Hay que seguir por esta calle y después seguir por la calle Karoly Körút otra vez, para encontrarnos con la Gran Sinagoga de Budapest (compra tu entrada para visitarla), de hecho es la más grande de toda Europa, de estilo bizantino-morisco, además contiene un museo muy interesante que conviene visitar con más tiempo.

Ahora toca volver sobre nuestros pasos hasta el Banco Turco, sigamos por la calle Váci hasta la Plaza Mihály Vórösmarty con su monumento al poeta y todo, tras él los Almacenes Luxus, precioso edificios y en el lado norte, la Pastelería Gerbeaud. 10 minutos de descanso para comprar un dulce típico. Sigamos adelante y por la primera calle a derecha veréis el precioso parque que contiene la Fuente del Danubio. Esta es una zona excelente también para hacer un alto y comer algo. Es una zona repleta de restaurantes y los precios son bastante aceptables para esta escapada a Budapest en 3 días. La calidad también.

Castillo de Visegrad

Castillo de Visegrad

Después hay que tomar la calle que sale a la derecha del parque, por la plaza, la calle Erzsébet, calle y media más lejos encontraréis la Basílica de San Esteban. Consagrada al primer rey cristiano de Hungría, es una iglesia neoclásica con planta de cruz griega bastante interesante. Si alguien tiene interés, siguiendo la calle que sale a la derecha, hasta el final, se encuentra la Ópera del Estado, un bonito edifico pero cuyos tesoros están en el interior, todo grandeza y opulencia, especialmente la escalinata de piedra que se yergue entre murales. Fabulosa.

De otro modo, seguiremos el camino en sentido opuesto, hacia el río. En seguida encontraréis el Palacio Gresham, uno de mis edificios favoritos, De estilo modernista, es uno de los máximos exponentes de la arquitectura de Budapest, junto al Puente de las Cadenas. Actualmente es el hotel Four Seasons, por lo que podéis entrar a echar un vistazo. Enfrente, el Parque Roosevelt, a su alrededor algunos de los edificios más bellos de la ciudad, como la Academia de Ciencias de Hungría, un poco más adelante, siguiente paralelo al río y el Banco de Hungría.

Por la calle a la derecha, la calle Széchenyi, un par de manzanas, está la Plaza de la Libertad, donde se encuentra el Banco Nacional de Hungría y la Antigua Bolsa, otro precioso edificio modernista, un obelisco que conmemora la muerte de los soldados del Ejército Rojo. A la derecha, la Caja Postal de Ahorros, mezclando el estilo modernista con el arte popular húngaro consiguiendo un resultado de lo más original.

Parlamento de Hungría

Parlamento de Hungría

Continuemos el paseo por la calle Honvéd cuatro manzanas más. A mano derecha encontraréis el Museo Etnográfico, un edificio renacentista, barroco y clásico, un museo de lo más recomendable para visitar con suficiente tiempo. Y justo enfrente se alza la joya de la corona, el archiconocido Parlamento. Es el edificio más grande del país y el símbolo de la ciudad. El edificio neogótico se inspiró en el parlamento de Londres, pero consigue un efecto único. Desde aquí, al atardecer, la vista de Buda es impresionante.

Aquí termina nuestra visita de hoy. Para cenar, tendremos que regresar sobre nuestros pasos para encontrar un buen lugar, en torno a cualquiera de las últimas plazas que hemos visitado.

Tercer día en Budapest

Por ser nuestra última jornada será más corta, que seguramente ya estaremos cansados de tanto andar. Comencemos el paseo en el metro Vörösmarty utca. Aquí está el Museo Casa del Terror. Situado en los antiguos cuarteles de la policía secreta de los gobiernos nazi primero y comunista después. Una morbosísima exposición que documenta los terribles acontecimientos derivados de la doble ocupación. Frente al museo, la Academia de Bellas Artes, dos edificios renacentistas que se merecen una buena foto.

Panorámica de la ciudad de Buda

Panorámica de la ciudad de Buda

Sigamos un poco por la Avenida Andrássy, tres manzanas y después girad a la derecha y seguid andando hasta la Avenida Városligeti Fasor. Al principio de la misma hay una iglesia calvinista, decorada con motivos modernistas bastante coqueta. Delante está el Museo Ráth György, parte del Museo Ferenc Hoop de Arte de Extremo Oriente, más adelante está la iglesia luterana un proyecto neogótico que merece una visita. Sigamos la calle hasta el final y llegaremos al Parque Városliget. Aquí seguiremos por la izquierda, todo derecho.

Entonces encontraréis el Palacio del Arte Mücsarnok, el mayor espacio de exposiciones del país, un imponente edificio neoclásico y un precioso mosaico en su frontón. Junto a él, el Monumento al Milenarismo. Y al otro lado de la rotonda, el Museo de Bellas Artes, un edificio neoclásico con reminiscencias del Renacimiento italiano. Mucho arte en muy poquito espacio.

Si viajáis con niños, por el sendero de la izquierda está el zoo. Si no, seguid de frente y cruzad el precioso lago, para entrar en el Castillo de Vajdahunyad, un increíble edificio construido en 1896 para celebrar el milenarismo. Romántico, gótico, renacentista y barroco, el complejo entero contiene al menos, 20 de los edificios más señalados de Hungría, entre ellos el Museo de Agricultura. Podemos terminar la mañana paseando por este extraordinario parque o incluso ir a los Baños Széchenyi o bien, volver al casco antiguo para hacer las últimas compras y disfrutar de una de las ciudades más hermosas de toda Europa. Aquí acaba nuestro viaje a Budapest en 3 días.

Baños y balnearios

Budapest es famosa por sus aguas y desde 194 ostenta el título de Ciudad Balnearia. Lo que no es de extrañar puesto que cuenta con 118 manantiales, unos naturales y otros artificiales, de donde brotan más de 70 millones de litros de agua termal. Un lujo. Un enclave que ya fuera interesante para los romanos, conocedores de sus propiedades terapéuticas, pero que adquirió mayor protagonismo a escala internacional a principios del siglo XX. Incluso durante la ocupación turca (1541-1686) también se construyeron balnearios, algunos de los cuales aun se mantienen.

Balneario urbano en Budapest

Balneario urbano en Budapest

Cada balneario tiene sus normas y hay que informarse previamente, por ejemplo en el caso de las piscinas que no son mixtas y abren un día para los hombres y otro para las mujeres. También es importante llevar tu propio equipo, es decir, bañador, chanclas, toalla, un gorro de baño (que se pide en ocasiones) e incluso la toalla. Todo se puede alquilar o comprar, pero es caro y la calidad es lamentable.

Una curiosidad, en ciertos balnearios se organizan, a veces fiestas nocturnas durante los fines de semana. Fiestas acuáticas conocidas como Cinetrip o Magic Bath. Es algo enfocado a la gente joven puesto que prácticamente se transforma el balneario en una discoteca y la gente baila en el agua. Os lo recomendamos.

Otras excursiones

SZENTENDRE: 25 km. al norte de Budapest, es una ciudad famosa por haber sido construida y ocupada por sucesivas oleadas de refugiados serbios. La mayoría de los edificios datan del siglo XVIII, sobre todo iglesias ortodoxas. Además acoge un buen número de artistas en activo. Lo mejor, el Museo Húngaro al Aire Libre que muestra la cultura y arquitectura rurales del país.

VÁC: 40 km. al norte de Budapest. Esta ciudad descansa en el margen derecho del Danubio desde el año 1000. El centro está construido en torno a cuatro placitas encantadoras y tiene un ambiente acogedor que os encantará. Numerosas y antiguas mansiones en colores pastel que os remontarán en el tiempo.

ESZTERGOM: 45 km. al noreste de Budapest. La ciudad en la que San Esteban, el primer rey cristiano del país, fue coronado en el año 1000. Es la capital religiosa del país y sede el arzobispado. Numerosos edificios religiosos la circundan, pero también es interesante el casco antiguo y sobre todo la plaza mayor con sus cafés.

VISEGRÁD: 40 km. al norte de Budapest. Un simpático pueblecito en el tramo más estrecho del río. Destaca por las ruinas del castillo, el que fuera uno de los más hermosos palacios reales del país. La vista dese sus murallas es increíble.

GÖDÖLLÖ: 35 km. al noreste de Budapest. Famoso por albergar el palacio preferido de la reina Isabel, la Mansión Grassalkovich. Por lo demás, el lugar no es especialmente interesante.

FÓT: 25 km. al noreste de Budapest. Un pequeño pueblecito cuyo atractivo es el palacio Károlyi, lugar de nacimiento del primer presidente del país. Y en segundo lugar, la Iglesia de la Inmaculada Concepción.

KECSKEMÉT: 86 km. al sureste de Budapest. Muy famoso por haber sido el mercado más importante de toda la zona durante cientos de años lo que permitió que se enriqueciera y eso explica los edificios de sus preciosas placitas y otras construcciones de finales del XIX y principios del XX. Especial atención al casino modernista, antes palacio Cifra. Merece la pena una visita.

 

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