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50 años de ‘Sonrisas y lágrimas’

Y Salzburgo se convirtió en un plató de cine

La joven novicia María toca música para los hijos del varón Von Trapp | Foto: 20th Century Fox

Una de las películas que encumbró el género del musical en el cine cumple medio siglo. ‘Sonrisas y lágrimas’ se rodó en Salzburgo (Austria) y es una excusa perfecta para recorrer esta joya del barroco europeo.

“Sonrisas y lágrimas” (“La novicia rebelde”, en latinoamérica) es una película basada en una historia real y un músical, pero con tintes hollywoodienses. En 2015 cumple 50 años de su estreno y en la misma se narra las aventuras de una novicia, María (Julie Andrews), enviada como institutriz para cuidar a los 7 hijos del capitán Georg von Trapp (Christopher Plummer) a finales de los años treinta del siglo XX. Las aventuras se suceden, llegando a desbaratar los planes de boda del capitán, que se enamora de María y acaban casándose. Los números musicales se entrelazan y hacen de hilo conductor de la película, conviertiendo a los niños en los famosos cantores de la Familia von Trapp. Con la invasión nazi se ven obligados a huir a Suiza, atravesando las montañas.

La película fue rodada en localizaciones de Baviera (Alemania Occidental) y en los estudios de la 20th Century Fox, en California (EEUU), pero la mayor parte del metraje se hizo en la ciudad austriaca de Salzburgo. Robert Wise dirigió esta adaptación en 1965, inspirada en el musical de Broadway que lleva el mismo título. Además, el guión se escribió a partir del libro La historia de los cantantes de la familia Trapp, escrito por la propia y verdadera María von Trapp.

Salzburgo como escenario

Fueron varios los exteriores de Salzburgo elegidos para rodar el film. Por ejemplo, la abadía benedictina de Nonnberg, construida en el año 714 por san Ruperto de Salzburgo, la más antigua de los países germanos. Como anécdota, la madre abadesa se negó a permitir que rodaran la película entre sus muros, por lo que sólo se pudo filmar el exterior, cuando los niños van a preguntar por María y tocan la campana. Se supone que es allí donde las hermanas cantan “María”, mientras la muchacha no aparece.

Otro punto famoso son los jardines del Palacio Mirabel, todo un símbolo de la ciudad. La construcción es de 1606 y en un principio fue conocido como Altenau, aunque la historia le cambió el nombre con el tiempo. Actualmente es un edificio del Estado, pero lo verdaderamente hermoso son los jardines de Fischer von Erlach, con parterres, estatuas, laberintos e incluso un teatro al aire libre. Aquí es donde María enseña a los niños a cantar con la famosa canción “Do-Re-Mi”.

La plaza y la fuente de la Resistencia son las que atraviesa María cuando se dirige a la residencia de los von Trapp, cantando “I have confidence in me” para infundirse ánimos. Mientras que en la escuela de equitación es donde cantan la canción de despedida y el barón entona “Edelweiss” antes de huir a Suiza. La escuela de equitación es un magnífico teatro excavado en la roca, que actualmente comparte el vestíbulo con la Casa de Mozart. Tiene una capacidad para 1.437 espectadores. Su historia se inicia en 1693, cuando el Arzobispo Johann Ernst Thun encargó al arquitecto barroco Fischer von Erlach su construcción en el monte Mönchsberg. Eligieron para ello la antigua cantera, de donde salió el material para construir la catedral en el siglo XVII. El resultado: 96 arcadas en tres niveles superpuestos para albergar las butacas de los espectadores. Una auténtica maravilla arquitectónica.

El cementerio de St. Peter´s es otro de los lugares emblemáticos. En realidad se trata de la abadía de St. Peter, en pleno corazón de Salzburgo, también fundada por San Ruperto, uno de los patrones de la ciudad, en el siglo VII y se conserva intacta desde entonces. En este sentido es única en toda la región. Además del monasterio, está la iglesia, construida entre los siglos XII y XIII, y en ella se conserva la famosa Virgen Bella, del siglo XV. Anexo a la abadía tenemos el cementerio, que lejos de ser un lugar tétrico parece un jardín cuidadosamente ordenado. Allí están las tumbas de una de las hermanas de Mozart y de un hermano del músico Haydn. Además, desde el cementerio se puede acceder a la gruta excavada en la roca de la montaña, donde se rodaron las escenas de la huída.

El palacio Leopoldskron está en la región de los lagos y una de sus fachadas da directamente al agua. Este palacio representa la casa del barón von Trapp y es donde los niños y María caen de la barca mientras remaban cantando. La construcción del palacio se inició en 1736 por Bernhard Stuart, un monje profesor de matemáticas, para el arzobispo Firmian. Este palacio está en la región de Mondsee, que también recorren y puede verse especialmente, durante las primeras escenas de la película, cuando salen los créditos.

En el palacio y parque de Hellbrun, con sus famosos juegos de agua, está la glorieta en la que la hija mayor canta con su enamorado cadete “I am 16 going on 17” y en la que el capitán y María se confiesan su amor. Aunque cuando se rodó la película, la glorieta aún se encontraba en el palacio de Leopoldskron. Otro palacio que hizo las veces de casa de los von Trapp fue el de Frohnburg, en el camino a Hellbrun. Su patio y la entrada principal fueron el hall de la casa del barón, por ejemplo, en la escena en que encuentra la bandera nazi colgada, la arranca y la rompe, o cuando llega María por primera vez.

Por supuesto, hay algunos otros lugares míticos, en los que se rodaron otras escenas memorables, como son el palacio de Anif, la fortaleza Hohenwerfen, St. Gilgen o St. Wolgang. El palacio de Anif es una hermosa construcción en el centro de un bucólico lago artificial, en el condado de Anif, en Salzburgo. Data de 1520 y es digno de hacerle una visita, aunque no se pueda visitar por dentro. Fuschl es el lago, que también sale al principio de la película, con una grandísima extensión de prados verdes, famoso por ser un sitio especial para practicar deportes.

La verdadera historia

La película y el musical previo estaban inspirados en una historia que ocurrió en Salzburgo a principios del siglo XX. La película se desarrolla en 1938, sin embargo, María Kutschera, la protagonista, nació en 1905 en un tren que iba de Tirol a Viena. Quedó huérfana a los siete años y fue a parar a un convento. A los dieciocho se graduó en el Colegio Público para la educación progresista de Viena y entró como novicia en la Abadía de Nonnberg. Desde allí la envió la madre abadesa como maestra para los siete hijos e institutriz de la más pequeña del comandante de la armada austríaca, Georg Ritter von Trapp, recientemente viudo de Agathe Whitehead.

Durante su estancia en la casa de los von Trapp se enamoró del capitán y abandonó el convento. Se casaron el 26 de noviembre de 1927. Ella tenía 22 años y él más de 40 y tuvieron tres hijos más. Él era capitán de la marina austríaca, que dejó de existir como tal tras la Constitución de 1920, puesto que tras la Gran Guerra, el Imperio Austrohúngaro perdió gran parte de sus territorios y, con ellos, la salida del país hacia el mar. De tal manera que si la película se ambienta en 1938, en ningún caso el capitán von Trapp, por muy precoz que hubiera sido, podría haber sido marinero en la ya inexistente armada del país.

La mala gestión del capitán les hizo entrar en bancarrota debido a que el banco en el que guardaban su dinero quebró ante la presión económica ejercida por Alemania. De modo que, para sobrevivir, la familia hubo de alquilar el piso bajo de su mansión y el arzobispo envió al padre Wasner como capellán de los von Trapp, así la familia al completo empezó a dedicarse profesionalmente a la música.

La nueva afición se convirtió en su modo de ganarse la vida. Tras un festival en 1935 comenzaron las giras artísticas. Sin embargo, tras la anexión de Austria por Alemania en 1938, su carrera se vio truncada, aunque no definitivamente. La huida a través de los Alpes hacia Suiza es pura ficción, pero sí es cierto que primero se exiliaron a Italia, en tren, y, posteriormente, a Estados Unidos. Su mansión se convirtió en uno de los cuarteles generales de Himmler. Una vez en Estados Unidos, en Vermont, causaron sensación como grupo musical gracias a María. Y continuaron cantando hasta 1957. No obstante, el capitán murió en 1947, dejando viuda a nuestra ex novicia, que vivió en su nuevo país hasta 1987.

Qué hacer en Salzburgo

En esta ciudad austriaca la música es algo que se respira en el ambiente. Es un paraíso para los melómanos y un reducto cultural de primer orden. Por lo que cualquiera puede disfrutar de un buen concierto o una obra de teatro, en cualquier momento del año, pero especialmente durante el verano. Claro, hay que tener ojo para distinguir entre los espectáculos que son un mero reclamo para los turistas y que no merecen la pena en absoluto y los que cuentan con una calidad inmejorable.

Otra opción son los tours por la ciudad, desde un clásico sobre la vida de Mozart, hasta una ruta de la cerveza, pasando por una visita teatralizada nocturna. Todo lleno de humor y originalidad. Las visitas pueden ser a pie, en el coqueto autobús de dos pisos, sin techo del que se puede subir y bajar durante todo el día, o en bicicleta.

También hay excursiones muy interesantes, como la de Hellbrun, un precioso palacio en cuyos jardines un príncipe arzobispo de la ciudad ideó una serie de entretenidos juegos de agua, que son una delicia durante el verano. O la fortaleza Hohenwerfen, que constituye un auténtico viaje en el tiempo hacia la Edad Media. También el Salzkammergut, que recorre una zona entre lagos y montañas, atravesando los principales pueblecitos hasta St. Wolfgang.

Una excursión inolvidable es la de las cuevas de hielo, que pasa por el valle de Salzach hacia Werfen, donde la fortaleza de Hohenwerfen ha servido de muralla protectora desde el siglo XI. La vista es espectacular y las cuevas son únicas, con una temperatura media en verano que va de -17ºC hasta 0ºC. Las minas de sal son otra opción muy interesante, pues se trata de las más antiguas del mundo, en cuyo camino hay que pasar por Durrnberg, una aldea celta reconstruida que da una idea muy acertada de la vida de estas tribus hace 2.500 años en la región. A través de los túneles, un minero acompaña al grupo durante la visita para conocer la forma de extracción del conocido como “oro blanco”.

Por último, una excursión un poco más larga, es la de Obersalzberg (en Alemania) saliendo de Salzburgo, para conocer la zona en la que Hitler solía vivir, para subir más tarde al llamado “nido del Águila”, donde el dictador alemán hacía sus reuniones y desde donde se disfruta de unas vistas soberbias.

Anécdotas interesantes

La canción de Edelweiss no es un tema nacional austríaco, sino que fue compuesta especialmente por Rodgers y Hammerstein. De hecho, fue la última composición que hicieron juntos.

La primera esposa del capitán von Trapp murió de escarlatina en 1922.

Cuando los von Trapp llegaron a América, cambiaron su nombre de “Coro de la Familia Trapp” por el de “Trapp Family Singers”, por consejo de unos amigos que consideraban que, para los estadounidenses, la palabra coro sonaría demasiado religiosa.

Durante la Guerra Fría, la BBC había planeado emitir “The sound of the music” por radio, en caso de un ataque nuclear en Reino Unido.

En realidad el hijo mayor de la familia von Trapp era varón, Rupert y no Lissel. De hecho, todos los nombres de los niños fueron cambiados.

La verdadera María von Trapp, cuando vio la película por primera vez, comentó que estaba disconforme con la imagen dura y sobria con que parecía que su esposo trataba a los niños.

Hay otra dos películas que aluden a la historia de esta familia: “The Trapp Family” y “The Trapp family in America”, basadas en el libro escrito por la propia María von Trapp “The story of the Trapp Family singers” en 1949.

La primera “María von Trapp” no fue Julie Andrews, sino Mary Matin, una popular actriz de Brodway, que murió en 1990.

Al estrenarse la película, la crítica la atacó por ser demasiado empalagosa…

La baronesa von Trapp posó como figurante en la escena de la despedida del capitán, por 20 dólares.

La popularidad de Julie Andrews irritaba mucho a Christopher Plummer, así como la voz de la actriz, de hecho, se refirió durante mucho tiempo a la película como “The sound of the mucus” (el sonido de los mocos)

María von Trapp también realizó un cameo, junto su hija Rosmarie y su nieta, Barbara, caminando bajo un arco, durante la canción “I have confidence”.

A Debbie Turner, la pequeña Martha von Trapp, se le cayeron los dientes en plena filmación, así que un dentista le tuvo que poner una dentadura postiza en una sola noche, para acabar de rodar.

Julie Andrews había protagonizado en 1962 una sátira que representaba la vida de los von Trapp, junto a Carol Burnett, lo que le dificultó la consecución del papel en un principio.

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