Por María Rosa Jordán
Fotos: Lithuanian State Department of Tourism
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La República de Lituania es uno de los estados orientales bálticos más grandes y el más sureño, con una superficie de 65,3 millones de metros cuadrados y una población de 3,4 millones de habitantes es vecina de Rusia, Letonia y Polonia. Esta nación obtuvo en el año 1991 la independencia y desde el 2004 está integrada en la OTAN y en la Unión Europea.

Emprendimos nuestro viaje desde Madrid haciendo escala en Viena, aunque desde hace poco el trayecto puede hacerse directamente desde Barcelona y Málaga hasta Vilnius gracias a la compañía Air Baltic, con una duración de 3 a 4 horas. En el aeropuerto de Vilnius, capital del estado, nos estaba esperando Ray, director en España de la oficina de turismo lituana, quién nos enseñó su tierra con todo el entusiasmo y profesionalidad, descubriéndonos un nuevo destino turístico de sorprendente belleza.

Vilnius es pequeña y tranquila, se respira paz en calles y plazas, su patrimonio del siglo de oro comprende la arquitectura gótica, renacentista y barroca, y podría ser considerada un museo en sí misma al aire libre. Con edificios de los siglos XIV al XVIII, más de cuarenta iglesias se juntan en el casco antiguo, que es el más grande de Europa. La Basílica-Catedral, la famosa torre Gedimino, el castillo de la ciudad y sus fortificaciones, la Universidad, el Palacio Presidencial y las mansiones de los grandes duques, son de visita obligada para apreciar el corazón de la urbe. Además, la oferta cultural de Vilnius es enorme: 13 museos, conciertos, teatros, jazz y música moderna, entre otras muchas propuestas. Por otra parte, el encuentro con los amigos ante una copa de la estupenda cerveza lituana, en un viejo molino en la colina de Uzupis, es todo un placer y si quieres sentir nuevas experiencias sube a un globo aerostático, ya que Vilnius es el único lugar de Europa desde cuyo centro pueden ascender los globos.

Trakai está a 28 km. al oeste de la capital, es el centro del único Parque Histórico Nacional, y en la Edad Media fue capital del Estado, centro político, estratégico y residencia de los duques. Esta ciudad es el ejemplo más expresivo de la arquitectura defensiva de Lituania. Su castillo data de los inicios del siglo XV y es el único en Europa Oriental construido en una isla. Por su belleza parece poder existir sólo en un cuento de hadas y actualmente alberga un museo.

Kaunas es la segunda ciudad de importancia en Lituania. Se la conoce como “el pequeño París” por su cultura y refinamiento, sus edificios son de un barroco modernizado y también art decó, conformando una ciudad estudiantil, joven y animada. En esta ciudad se pueden visitar 45 museos, entre los que tienen fama la excepcional colección de estatuillas del diablo. Pero esta ciudad es conocida por ser la cantera del baloncesto, el deporte rey en la nación báltica. Kaunas ganó los campeonatos europeos de 1937 y 1939, su equipo es el Zalgiris. No importa desde donde mires a Kaunas, siempre lo verás todo verde y el cielo reflejándose en el agua límpida de ríos, riachuelos y su lago salpicado por las velas de los yates.

Desde Kaunas, camino de la costa, se encuentra un impresionante exponente de la fe: “La colina de las Cruces”, donde miles de cruces se amontonan en las laderas del alto en memoria de los caídos en el alzamiento contra el régimen zarista en 1831.

La tercera ciudad de Lituania es Klaipéda, principal puerto del país en el mar Báltico. La importancia de Klaipéda viene dada en parte por su proximidad a los centros turísticos del país, la laguna de Curonia y la península de Neringa por un lado, y la playa de Palanca, de unos 10 km. de fina arena.  En esta península, donde confluyen inmensas dunas más propias del Sahara que de un país báltico, destaca Nida, principal estación balnearia de Neringa, con su mezcla de montañas de arena y playas. Palanga además es conocida por el Museo del Ámbar, situado en un parque de este antiguo puerto de pescadores.

Y así nos despedimos de una tierra hermosa y acogedora, donde entre otras sorpresas nos llamó la atención la belleza de las jóvenes lituanas.

¡Hasta pronto Lituania! As Tave Myliu


Oficina de Turismo de Lituania


CÓMO IR

Por aire

FlyLAL es la compañía aérea nacional y vuela desde Vilna a Ámsterdam, Francfurt, Helsinki, Kiev, Londres, Moscú, París, Estocolmo Málaga y Barcelona.

El Aeropuerto de Vilna (VNO) se encuentra a unos 6km  al sureste del centro de la ciudad. Hay taxis y autobuses que van desde el aeropuerto hasta la ciudad (duración del trayecto- 10 minutos).  Los autobuses suelen salir cada 10 ó 15 minutos.  El autobús núm. 1 viaja entre el aeropuerto y la estación y el núm. 2 va desde el centro de la ciudad hasta el aeropuerto.  También hay microbuses y éstos salen cada 5 ó 15 minutos. 

También hay aeropuertos internacionales en Kaunas (KUN) y en Palanga (PLQ); el último sirve a toda la costa báltica. 

Tasa de salida: 60LTL

Por mar/río

Puertos principales: Klaipeda está conectado a través de rutas comerciales con 200 puertos extranjeros.  Hay siete servicios de ferry que van hasta Dinamarca, Kaliningrado (Rusia), Alemania, Polonia y Suecia.  También hay una terminal de cruceros. En la actualidad, hay también servicios hasta Karlshamm en Suecia; Aarhus y Aabenraa en Dinamarca y hasta Kiel y Sassnitz en Alemania.

Por ferrocarril

Lituania tiene una buena red de transporte ferroviario y Vilna es el punto central de todas las conexiones de la región. Las rutas principales van hasta Kaliningrado, Kiev (Ucrania), Minsk, Moscú, Riga, San Petersburgo y Varsovia.

Por carretera

Lituania cuenta con una buena red de carreteras que conecta el país con el resto de estados colindantes. Los pases fronterizos entre Lituania y Polonia son: Ogrodniki (Polonia)-Lazdijai (Lituania) y Kalvarija (Lituania) para camiones. Existen varios puntos fronterizos con Letonia, Belarús y la región de Kaliningrado de la Federación Rusa. La carretera internacional Vía Báltica va desde Talin hasta Varsovia a través de Letonia y Lituania, conectando así Escandinavia con Europa del Este.

Autobús

Hay autocares de pasajeros que van desde Vilna hasta ciudades como Berlín, Gdansk, Kaliningrado, Minsk, Moscú, Praga, Riga, Talin, Viena y Varsovia. Los autobuses chárter llegan hasta todos los países de Europa Occidental.


La comida típica lituana es muy rica, pero destacaremos la sopa de remolacha, los pescados del Mar Báltico y el pan frito con ajo. Algunos platos típicos son Skilandis (carne ahumada), Salti barsciai (sopa fría), Cepelinai (hecho con patatas gratinadas y carne picada), Salti barsciai (sopa fría), Vedarai (salchicha de patata) y bulviniai blynai (tortitas de patata). La anguila ahumada es toda una exquisitez báltica. Se recomienda probar el requesón con miel.

La cerveza local y las bebidas de importación son muy populares. Un licor lituano famoso es el midus, una bebida alcohólica suave hecha con miel.

En cuanto a las compras, lo más típico son las artesanías de madera o cerámica, así como los tejidos de lino y, por supuesto, el ámbar. Los artistas nacionales venden sus obras en galerías de arte y en las ciudades principales.