Paloma Gil

Por Paloma Gil
Fotos: Oficina de turismo de Croacia
paloma.gil@revista80dias.es

Korčula, la ciudad con el mismo nombre que la isla de la región de Dubrovnik, es el origen de la familia de Marco Polo. Y fue, precisamente desde allí, donde comenzó su viaje hacia el Lejano Oriente. La isla fue una colonia clave de la república de Venecia durante varios siglos y mantuvo una importante población de navegantes mercaderes.

Por esos milagros de la historia, la principal población de la isla de Korčula ha permanecido en una extraña cápsula del tiempo desde el siglo XVI cuando una terrible plaga de peste dejó diezmada a la población y su interés estratégico pasó a un segundo plano. La isla fue construida con la forma de una hoja de parra permitiendo que la ventilación  de sus calles no entorpeciera la propia defensa del emplazamiento.

Es recomendable entrar en el recinto por la llamada Puerta de Tierra flanqueada por espléndidas torres defensivas. Más allá van surgiendo pequeñas plazas perfectamente ordenadas, casi siempre presididas por edificaciones religiosas que se correspondían con las diferentes parroquias. La catedral está dedicada a San Marcos como era natural en una colonia de la Serenísima. En su interior descubrimos desde un Tintoretto en el Altar Mayor a otras muchas obras de artistas venecianos de primera línea. Muy cerca de la misma se encuentra la llamada Casa de Marco Polo que vale la pena visitar aunque sólo sea por conocer el interior de una casa noble del siglo XIV.

Korčula es una de las ciudades medievales mejor conservadas de toda la región mediterránea. De hecho, algunos de sus planos se remontan al siglo XIII. Su espíritu se caracterizaba porque la gente era muy abierta, quizá por la fuerte actividad marítima que se desarrollaba allí.

Marco Polo
Marco Polo nació en Korčula.

Además del ser la ciudad de origen de la familia de Marco Polo, también es famosa por haber sido el escenario de una de las más cruentas batallas navales de la Edad Media, entre las dos grandes repúblicas de la época: Génova y Venecia (1298). De hecho, fue el propio Marco Polo quien, con 44 años, comandó la galera “Polovih”, que formaba parte de la flota veneciana. En esa ocasión fue apresado y, ya en la cárcel de Génova, comenzó a escribir el libro en el que resumió las experiencias vividas durante un período de veinte años en lugares del mundo que, por ese entonces, eran completamente desconocidos.

Quizá porque no era muy dado a la escritura, fue Rustichiello, un escritor de novelas caballerescas, quien copió al dictado las memorias de Marco Polo. Así se escribió lo que tiempo después sería la “Descripción del mundo” y que hoy conocemos como “Un millón de Maravillas”. La aparición de los textos sobre los viajes de Marco Polo, de su padre y de su tío, significó el desplazamiento de las fronteras orientales del mundo conocido en esa época. Fue gracias a Marco Polo que los europeos por primera vez tuvieron noticias sobre el Tibet, Madagascar, Japón y otras lejanas tierras, sobre el dinero en billetes, el carbón, el petróleo y la porcelana. Y algunos descubrimientos chinos como los bloques en la técnica de la impresión y la pólvora fueron una gran novedad en el mundo de Occidente. Al final, los europeos y después de ellos todo el mundo, se convirtieron en grandes amantes del producto culinario chino: los spaghetti… entre otros muchos descubrimientos.

Además, la isla de Korčula es una de las islas más verdes del mar Adriático, es muy fértil y abundan los árboles frutales en sus numerosos huertos, casi siempre bordeados de altivos cipreses. Es también uno de los destinos más populares del recorrido de esta zona de Croacia y como a la mayoría de las islas croatas, los griegos le dieron su nombre. La isla en sí misma es rica en arte y cultura, así como por su hermosa naturaleza, pues cuenta con numerosas playas y pequeñas bahías aisladas, islas pequeñas y deshabitadas y unas vistas impresionantes. La ciudad principal de la isla también se llama Korčula. Es una ciudad dálmata amurallada y típicamente  medieval, con sus torres y unas casas de tejadillos rojos muy típicas y llamativas.

Además, Korčula tiene una enorme tradición cultural y artística, cuenta con numerosos museos, galerías y festivales. Por ejemplo, la danza Moreska de la espada, es una de las danzas populares más famosas del mundo. Se bailaba por todo el Mediterráneo, pero ahora sólo se baila en la isla. Korčula tiene mucho que ofrecer al visitante, su arte, su cultura, su historia, las tradiciones, la habilidad arquitectónica y sus construcciones de piedra, la construcción naval, los bailes y danzas, la música, la escritura, la belleza natural y las incomparables playas de la isla.


  • El torpedo, en su forma y estructura como hoy se conoce, fue concebido en el año 1860 por el oficial croata jubilado de las Fuerzas Navales de la Monarquía Austro-Húngara, Ivan Lupis-Lukić. La primera fábrica de torpedos se encontraba en Rijeka.
  • El físico Nikola Testa (1856-1943), mundialmente célebre por innovar e inventar en el campo de la transmisión de la energía y las telecomunicaciones, era oriundo de Croacia. Su invento más valioso es la corriente alterna.
  • El director cinematográfico Alfred Hitchcock (1899-1980), durante su estancia en Zadar, dijo que el atardecer allí era el más bello del mundo.
  • Ricardo Corazón de León en el viaje de vuelta de las Cruzadas en el año 1192 se resguardó ante una tormenta en la ciudad de Dubrovnik, y para cumplir con su solemne promesa en caso de salvarse ante la tormenta, dio dinero a los ciudadanos para que comenzara con la construcción de la catedral.
  • Istria también tiene su torre inclinada. Se trata del campanario de Završje de 22 metros de altura y está inclinado 40 centímetros.
  • La Casa Blanca de Washington fue construida con el mármol de la isla de Brač.
  • Dubrovnik tiene la ley de seguros más antigua de Europa, que fue proclamada en 1395, 3 siglos antes de la de Lloyd, creada a principios del siglo XVII.
  • Los croatas tienen su escritura propia. Su nombre es glagolítica. Se inventó en el siglo IX y fue utilizada con regularidad paralelamente al alfabeto latino hacia el siglo XVIII.
  • En Croacia se puede ver el mar, el paisaje cárstico, los bosques, las montañas y las praderas en sólo 100 kilómetros de distancia.
  • Zlatni rat, la playa de Bol en la isla de Brač, cambia su forma dependiendo del viento.
  • La raza del perro dálmata debe su nombre a Dalmacia y al pueblo ilirio Dálmata.
  • Croacia es la patria de la corbata. La extendieron por Europa como complemento de moda en el siglo XVII los soldados croatas. En 1667 se fundó una unidad militar especial de “Royal Cravates”, llamada así por los croatas. Los parisinos tomaron prestado de ellos ese nuevo complemento de moda que se llevaba “a la Croate” y así pasó a llamarse “cravate” en francés.
  • En Ludbreg, cada 1 de abril, de la fuente municipal en vez de agua emana vino.


CÓMO IR:
Korčula se encuentra al sur de la costa dálmata, por lo tanto, la mejor manera de visitarla en un día, es saliendo desde Dubrovnik en una excursión organizada por las agencias locales o bien en coche atravesando la península de Peljesac y cogiendo el ferry en el pequeño pueblo de Orebic. Se tarda tan solo 15 minutos en barco y es bastante frecuente sobre todo en temporada alta. Para estancias, se puede ir en ferry (toda la información en: www.jadrolinija.hr) desde Dubrovnik o desde Split. En coche igualmente puede hacerse vía Peljesac. También hay conexión con el pueblo de Vela Luka en la isla de Korčula desde Split y la isla de Hvar, pero en catamarán.

QUÉ COMER:
En la costa adriática la comida típica es el pescado y el marisco. Además la isla es muy rica en viñedos, por lo que recomendamos probar alguna de las variedades de vino de esta región dálmata.