Febrero de 2007
  Paloma Gil Paloma Gil
paloma.gil@revista80dias.es

Un mundo escondido entre las montañas. Un sinfín de oportunidades para el turista. Una sensación de libertad única. Adrenalina pura, descanso y relax, diversión… miles de posibilidades al alcance de la mano.

Son muchas y muy diversas las leyendas que atribuyen a una antigua ninfa griega, Pirene, hija de Bébrix y una diosa de las aguas, y a su amante Heracles, la formación de los Pirineos. Según la más hermosa de todas, ambos se conocieron cuando Heracles atravesaba España en dirección a Micenas con el ganado de Gerión (la undécima prueba que le había impuesto su primo Euristeo para considerarlo un dios). Pero el amor entre ambos no era posible y Pirene murió. Entonces el héroe la tomó en sus brazos y la enterró en el mismo lugar en el que habían sido amantes. Le preparó un colosal mausoleo con ayuda de los Titanes, quienes fueron apilando una a una las gigantescas rocas y las montañas calcinadas hasta construir una inmensa cordillera que desafiaba a los cielos. Por último, sobre su obra colocó un manto blanco de nieve purísima y lo llamó Pirineos en recuerdo de su amada.

Vista de los Pirineos

Así es como se explica, de forma bucólica, el nacimiento de esta cadena montañosa en cuyo centro encontramos Los Altos Pirineos. Los amantes de la naturaleza pueden encontrar allí un auténtico paraíso en cualquier época del año, especialmente en invierno, puesto que las montañas nevadas ofrecen un sin fin de posibilidades deportivas: esquí, snow, raquetas, senderismo y trineos en cualquiera de sus modalidades, desde los más novatos hasta los deportistas profesionales. Los grandes puertos cuentan con estaciones perfectamente equipadas para recibir al turista, pero también son los que año tras año ven pasar el Tour de Francia por sus laderas: Tourmalet, Soulor, Aspin, Peyresourde. Saint Lary,  La Mongie o Peyragudes son algunas de las estaciones más prestigiosas de los Altos Pirineos.

Caminando por la nieve

Sin embargo, esquiar no es lo único que se puede hacer en el centro de los Pirineos. Hay una gran oferta referida a las termas, por ejemplo Balnea, en el Valle de Loaron y que recoge, como su propio eslogan reza, “todos los baños del mundo”. Piscinas, masajes, sauna y relax para toda la familia es la mejor opción para descansar después de un día agotador entre montañas.

El observatorio del Pic du Midi
Pero el lugar más emblemático, sin duda, es el famoso Pic du Midi, donde a 2.877 metros de altitud se puede visitar uno de los observatorios astronómicos más impresionantes del mundo a cielo abierto. El complejo cuenta con un museo muy nutrido en materia de astronomía para los turistas, pero además presume de su telescopio de 2 metros a través del cual se pueden observar casi todos los prodigios del universo. Además cuenta con un restaurante y mirador impresionante. Para los más intrépidos, se pueden hacer reservas para grupos de hasta 15 personas y dormir en la hospedería del propio observatorio, lo cual es toda una experiencia, ya que se pueden contemplar las estrellas en plena madrugada o incluso a primeras horas de la mañana cuando el sol aún no ha salido.  Desde revista80dias.es podemos asegurar que la experiencia es sobrecogedora y las vistas… sublimes.

El observatorio del Pic du Midi

Visitar los Altos Pirineos puede resultar en cualquier época del año una buena idea porque es un lugar sumido en la naturaleza en el que se puede hacer casi de todo, pero sin lugar a dudas es la mejor inversión contra el estrés y está al alcance de cualquiera con precios económicos o a todo lujo, según lo que busque cada uno.



MARCHA.- Más de 300 kilómetros de senderos balizados para el placer de caminar, ya sea durante varios días, para una pequeña caminata o simplemente un paseo familiar a pie, en bicicleta o a caballo.
ESCALADA.- Rocas, acantilados señalizados y magníficas rutas. Desde la Arète des 3 Conseillers en Néouvielle para empezar, a la cara Norte de Vignemale para entrenarse. O la cara Norte de la Tour du Marboré para sentirse vibrar.
ESPELEOLOGÍA.- Todo un mundo de grutas, ríos y salas subterráneas, estalactitas, pinturas y grabados rupestres ocupan en subsuelo de los Altos Pirineos. Hay unas 30 grutas principales, de las que 7 están acondicionadas: las grutas de Bétharram, las grutas de Médous, las grutas de Gargas, la gruta du Loup, la gruta des Sarrasins, el Gouffre d´Esparros y las grutas de Labastide.
PESCA.- El agua también representa una magnífica riqueza biológica. Los ríos y lagos de los Altos Pirineos acogen una rica fauna piscícola que consta de diversas especies de salmones, truchas, cristivomer y farra, entre otras.
DEPORTES DE “AGUA VIVA”.- También son un ámbito de aventuras para los deportistas aficionados al raft, al kayak o al hydrospeed y otras prácticas de deslizamiento sobre la espuma de los torrentes.
TERMALISMO.- El agua, fuente de vida, es también bienestar, gracias a las propiedades terapéuticas de las aguas termales y de las curas que ofrecen en sus 8 balnearios.
ESQUÍ.- En invierno, la nieve anima las 12 estaciones donde se puede practicar cualquier tipo de esquí. Momentos de tranquilidad en unas pistas llenas de sol en las que da gusto respirar aire puro. El frío hiela el curso de las cascadas, que los alpinistas sobre hielo pueden escalar.
AGUA DE MANANTIAL.- El agua de montaña de Barousse es pura y natural, totalmente protegida de los riesgos de contaminación. Ligera y equilibrada.
CÓMO LLEGAR
POR CARRETERA. Una hora y media por carretera desde el Atlántico o bien desde Toulouse por la por la A64. Desde España por el túnel de Bielsa.
EN TREN. Desde Hendaya hasta Lourdes y Tarbes. Desde Port Bou hasta Lannemezan y Tarbes vía Toulouse. En las principales llegadas hay autobuses de la SNCF. Autobuses que comunican con los diferentes valles.
EN AVIÓN. Tarbes-Lourdes Pirineos: 2 enlaces cotidianos con París (una hora y cuarto). Pau-Uzein: de cuatro a seis enlaces diarios con París-Orly (una hora y cuarto) y cinco enlaces por semana con Madrid.
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