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¿Qué son los kibutz?

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Han perdido el romanticismo que tuvieron en sus inicios, pero estas “granjas” en medio del desierto de Israel fueron una experiencia de colectivización socialista que ha sobrevivido hasta nuestros días, pero con cambios en su filosofía.

Tractor en el campo | Foto: Skeeze para PixabayMEFALSIM (Israel).­– Los kibutz nacieron como pequeñas granjas a principios del siglo XX. Desde finales de la centuria anterior diferentes teóricos habían sostenido que el pueblo judío debía crear un estado en la actual Palestina. La revolución rusa (1917) y la concepción de la democracia como forma de desarrollo social hizo que los primeros pioneros se instalasen en el desierto palestino para hacerse responsables de una granja, pero compartiendo en comunidad los gastos, ingresos y bienes de la misma. Así nacen los primeros kibutz. Nadie tendría más que el otro, porque a nadie le haría falta, y las cuestiones y problemas se discutirían y resolverían en comunidad.

La creación del Estado de Israel en 1948, tras la II Guerra Mundial, dio carta de legalidad a estas granjas comunitarias, que adquirieron la consideración de empresa cooperativa. “Todo el mundo que es miembro del kibutz da todo su sueldo”, explica Moshe Reskin, profesor de Historia y residente en el kibutz Mefalsim. Es la forma que tienen estas comunidades para financiar su actividad y su existencia, pero que entronca con el ideal socialista de distribución de la riqueza. Con el dinero de todos los integrantes del kibutz  se procede al reparto a través de un “sueldo” para cada uno de los integrantes que se destina a comida, ropa, libros y otras necesidades.

La mayoría de las cuestiones económicas se resuelven a través del propio kibutz. “No pagamos luz ni agua, no pagamos impuestos”, recalca Reskin, aunque las tasas estatales van retenidas en su sueldo de profesor. Aunque la totalidad del sueldo  que percibe cada integrante acaba en la caja común de la granja, se les cede un 15% de su salario. “Esto nos permite una vida perfecta, no somos ricos, pero vivimos bien, con todo lo que precisamos tener”, explica este judío que vino a Israel procedente de Argentina.

Las explicaciones de Reskin son sólo un ejemplo, ya que cada kibutz es soberano para elegir qué cantidad se queda para la comunidad y cuánto distribuye a los habitantes de la granja. “Hay kibutz que decidieron hace 15 años realizar una total y completa privatización”, explica el profesor de Historia. El sistema socialista puro que imperaba en los kibutz se acabó con la caída del Muro de Berlín, revela Natan Gal, un judío brasileño que reside en otro kibutz, el de Brur Hail. Gal añade que ahora impera en esta granja “un socialismo muy suave” mezclado con actividades capitalistas.

En el caso de Gal, su sueldo procede del restaurante que regenta en el kibutz, pero su mujer es maestra fuera de la granja y su salario va íntegro al kibutz para el mantenimiento de los servicios básicos. Gal revela otro dato: el 2% de la población de Israel, que en total son 8,75 millones de habitantes, viven en un kibutz. “Somos una minoría importante porque es la que genera los productos agrícolas, las frutas o el vino”, explica Gal, aunque también se importan muchos de estos productos de Turquía.

Cualquier israelí puede vivir en un kibutz, pero Gal refiere que quien quiera entrar en una de estas granjas debe pasar un test psicológico y demostrar que tiene un sueldo. A pesar de que los kibutz se han impregnado de algunas notas capitalistas, mantienen ciertas características socialistas, pero sin llegar a los extremos originarios. En los principios, la comida, la vestimenta o el ocio se practicaban única y exclusivamente dentro de los kibutz. Poco a poco se fue permitiendo a los habitantes la interacción con los comercios exteriores y esta permeabilidad introdujo cambios en estas granjas comunitarias.

El respeto que aún se siente por estas granjas no sólo arranca de su concepción filosófica y política, también de su estratégica situación. En los años sesenta del siglo pasado, cuatro quintas partes de la frontera israelí estaban cubiertas por kibutz. Es decir, estas granjas fueron la avanzadilla de las guerras defensivas que ha tenido que afrontar el país mediterráneo contra sus vecinos árabes. Hoy la guerra consiste en defender los valores socialistas en una economía plenamente capitalista.

Actualización 8/11/2017 – 11.44h.: El Estado de Israel se creó el 14 de mayo de 1948 y no en 1947, como incorrectamente se indicaba en la primera versión de este texto. Ya está corregido. Pedimos disculpas.

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