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Visitar Bled en Navidad

La leyenda de la campana hundida

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Bled es uno de los rincones más curiosos de Eslovenia, el país europeo encajado entre Austria, Italia y Croacia. En Navidad, Bled ofrece muchas alternativas que ver y hacer: deportes, gastronomía, conciertos…

Isla en el Lago de Bled | Foto: Bled Turismo

Isla en el Lago de Bled | Foto: Bled Turismo

Bled (Eslovenia) es un lugar de absoluto ensueño todo el año, sin embargo, durante la Navidad se convierte en algo que realmente parece sacado de un cuento. Este encantador pueblecito está muy cerca de Ljubljana, la capital de Eslovenia, pero enclavado alrededor del único lago glaciar y donde se encuentra la única isla natural del país. Bled enamora en cualquier momento del año, sin embargo, la Navidad es especial y particularmente este año lo será aún más… porque este año, Santa Claus viene a la ciudad.

Y es que en 2016, desde día 2 de diciembre y hasta el mismísimo 24, en una de las casitas que forman el gran mercadillo navideño que rodea prácticamente todo el pueblo, habrá un buzón especial que hará llegar directamente al propio Santa Claus las cartas de los niños, con todos sus deseos para la Navidad. Además, los niños que hayan sido realmente buenos, podrán aprender de los elfos, diversos tipos de artesanías típicas que podrán regalar a sus seres queridos. Y para los más pequeños, los propios elfos y las hadas de los cuentos, les ayudarán a escribir sus cartas, porque para recibir regalos la mañana de Navidad, no hace falta saber escribir, es suficiente con tener buenos deseos y haber sido niños muy buenos durante todo el año.

Además, habrá juegos en los que los peques podrán ganar diferentes premios y un apretado programa para el festival de adviento en el que los niños podrán maquillarse, cantar villancicos, bailar, jugar con los muñecos de nieve y tirarles bolas, hacer adornos navideños y decorar el gran árbol, dibujar o sentarse alrededor de la hoguera para escuchar historias y cuentos, mientras asan nubes de azúcar.

Bled, la mesa navideña

Comer en Eslovenia es siempre una idea estupenda, pero qué mejor momento que en Navidad, cuando parece que la dieta tiene bula plena y todo el mundo se mete en la cocina para dar lo mejor de sí. El país no es muy grande, pero su gastronomía sí que lo es, de modo que en todas partes podemos comer prácticamente de todo, pero también es cierto que, por pequeño que nos parezca el lugar, siempre tienen algo especial y único que ofrecernos. Ese es el caso de Bled. Nuestra recomendación personal es entrar en una Gostilna, una taberna típica, y dejarse aconsejar. Pensad que la mayoría de los platos se basan en carne de cerdo, de cordero o de ave, queso, judías, trigo sarraceno y col. Naturalmente hay mucho más, pero con estos ingredientes se pueden hacer maravillas.

Para empezar hay que tomar una sopa, no sólo porque son deliciosas, sino que porque siempre entonan y el invierno es bastante frío por estas latitudes. Os proponemos tres: Sopa Stajerska Kisla Jua, a base de cerdo con patatas y cebolla; la Sopa Jota con costillas, beicon y repollo y la consabida sopita de verduras que se llama Minestra. Y en la misma línea, podemos cambiar la sopa por el guiso, que es un poco más contundente, aunque en Bled… poco más. Normalmente llevan carne de cerdo y patatas, destaquemos el Zganci, que además lleva trigo sarraceno y cortezas de cerdo. Es sólo para estómagos resistentes… aunque según en qué mes yo también recomendaría los guisos de caza y el gulash esloveno que no tiene nada que envidiar al húngaro. Y como son vecinos de los italianos, la pasta también se les da muy bien, en algunos casos, yo diría que incluso mejor. De hecho, tienen una forma muy particular de hacer pizza que es algo que hay que probar. Lo mismo que los Idrijski Zlinkrofi, algo así como raviolis, o los Zlikrofi a secas, que son algo parecido a los gnocchis pero de patata.

Comida típica de Bled | Foto: Turismo de Bled

Comida típica de Bled | Foto: Turismo de Bled

Las comidas en Bled, sobre todo en invierno, suelen ser largas y copiosas, mejor si son rodeadas de amigos y es que los eslovenos son gente muy amistosa. En ese sentido se parecen a los españoles, saben disfrutar de lo bueno. Y lo bueno comienza con un aperitivo que suele ser a base de jamón y queso: Prosciutto del Carso y queso Tolminec (aunque este último es de Istria, no de Bled) o queso de Bovec o Nanoski Sir, siempre son buenas opciones. Deliciosas opciones. Esto acompañado de una buena cerveza, Union o Lasko a elegir o un vinito tinto para abrir boca y disfrutar de una mesa con solera.

Y ningún banquete que se precie puede terminar sin algo dulce para rematar y en este sentido, la Navidad se pone imperativa en Bled. Hay galletas y bollos de frutos secos, canela, vainilla… o sus famosos brazos de gitano, mi favorito la Polica y un poco más afrutado y… empapado, el Struklji que es de esas cosas que cada uno hace de una forma. Si os gustan las semillas de amapola, os recomiendo la Gibanica, con nueces, queso y pasas todo envuelto en hojaldre. Pero si estáis en Bled, sería un pecado no coger dos kilos a bse de Kremma Rezina, un delicioso pastel de hojaldre, crema y nada que no se puede describir con palabras y que sólo es posible disfrutar con un café y quizá con un atrevido chupito de aguardiente  Pleters kakhruska, hecha por los monjes cartujos… y ya me contaréis la leyenda de la pera después de haberlo probado.

Bled Merry December

El conjunto de eventos que se celebran durante el mes de diciembre, en Bled, lleva justo ese nombre: Merry December, lo que gira, primero en torno a la celebración de San Nicolás y de la Navidad después. Lo que se refleja en torno al bucólico y gigantesco mercadillo que rodea el lago y ocupa, casi en su totalidad, la pequeña ciudad. Son pequeñas y coquetas casetas de madera, decoradas como si se tratase del propio pueblo de Papa Noel en las que el espíritu navideño se hace tan patente que se puede oler a kilómetros. Suenan villancicos, los amigos se reúnen para tomar un vino caliente o un ponche y quizá, ¿por qué no? Aprovechar para comer alguna salchicha o un bollito especiado, recetas típicas de la fecha. Y sobre todo, en los mercadillos de Adviento es posible comprar prácticamente cualquier adorno o regalo posible, especialmente si se trata de cosas tradicionales o de artesanía de la zona. Una belleza.

El plato fuerte, sin embargo, no son los mercadillos, sino la celebración el día 25 de la representación de la Leyenda de la Campana hundida. ¿Conocéis la leyenda de la campana de Bled? Representación de la que se puede formar parte, subiendo a una barca y dando un romántico paseo por el lago a la luz de una multitud de antorchas encendidas. El ambiente es sobrecogedor y lo envuelve a uno de tal manera que parece estar viviendo un cuento. Podréis ver la campana iluminada flotando sobre el lago y después el mismísimo hundimiento del árbol de Navidad en las aguas… para terminar con un concierto navideño organizado en la parroquia de San Martín, la pequeña iglesia que está en lo alto de la isla y a la que se llega subiendo un sinfín de escaleras.

Música en los diferentes festivales de Bled | Foto: Turismo de Bled

Música en los diferentes festivales de Bled | Foto: Turismo de Bled

El 30 de diciembre también forma parte de los días de Merry December, esa noche tiene lugar el tradicional concierto de gala de Año Nuevo en el Festival Hall. Todo un acontecimiento, especialmente diseñado para los melómanos. Y, por último, rematamos el mes, la noche siguiente, porque el fin de año, en Bled, se celebra por todo lo alto. Al tratarse de un lugar pequeño es muy cómodo salir a pasear por la Bled Promenade y unirse al centenar de fiestas que se celebran en los hoteles y pubs de la villa. Fiesta, baile, canciones esperando a que den las doce para dar la bienvenida al año nuevo con un castillo de fuegos artificiales que es el evento más esperado del mes. Así da gusto empezar el año, desde luego, con el pie derecho.

Enero deportivo

Bled, al ser un pueblecito enclavado entre montañas y entorno al lago con la única isla natural del país, ha desarrollado un gusto por la naturaleza (de hecho es una de las cunas del Nudismo y el Naturismo) y por el deporte, que lo convierten en un referente para el país. Enero es un mes repleto de eventos deportivos, pero quizá el más importante sea el Campeonato Mundial de Biatlón de Pokljuka.

Pokljuka es una meseta a unos 15 kilómetros al noroeste de Bled y que está dentro del Parque Nacional del Triglav en los Alpes Julianos. Formado por densos bosques de abetos y una cordillera con picos de más de 2.000 metros de altura. Así se comprende que allí tenga lugar parte de la Copa del Mundo de Biatlón. Este año tendrá lugar entre el 26 y el 29 de enero, la IBU junior Cup Biathlon.

Noche en las calles de Bled | Foto: Turismo de Bled

Noche en las calles de Bled | Foto: Turismo de Bled

Aunque este sea el evento deportivo más importante, no es, ni mucho menos, el único, porque también en febrero el día 5, se celebrará la 21ª edición del Traditional Hike and Tour Ski en el monte Galetovec. Y el 18 de febrero, se celebra otro acontecimiento espectacular la Sexta Copa de Bled de Natación Invernal… ¿podéis imaginaros algo más excitante que ver a esos atrevidos nadadores echarse al agua en pleno febrero? No cabe duda de que son valientes. Y si bien, quizá no sea el mejor momento para animarse a unirse a ellos y participar, siempre se puede disfrutar de la competición desde la orilla, tomando un café calentito. Sirva esta muestra para hacerse una idea de la pasión que sienten los habitantes de Bled por el deporte, es algo contagioso.

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